Cultural
Elogio de la danza
La danza es sin duda la más
antigua de todas las manifestaciones artísticas de la
humanidad. El hombre primitivo bailaba aun sin tener todavía
una música para agregar a sus movimientos. El impulso que
mueve al hombre a bailar, es decir la expresión corporal es
tan básico en la existencia del hombre, que debió existir
antes que cualquier otra forma del lenguaje o de la música.
La danza del hombre primitivo estaba íntimamente ligada a la
religión y a la magia. La danza estuvo ligada a casi todas
las actividades sociales y culturales de las culturas
primitivas. Se bailaba antes de la guerra, para pedir la
cosecha, para expresar gratitud a los dioses, para el rito
matrimonial, para pedir salud por algún aquejado de un
maleficio, para ahuyentar los malos espíritus o simplemente
por el goce lúdico, por el placer único de bailar.
El hombre imitaba a la naturaleza es sus bailes, copiaba sus
sonidos, representaba la fauna o recreaba su dualidad como
ser y semi Dios en el uso de la máscara, la cual le permitía
sin dejar de ser hombre acercarse a la divinidad desde su
condición de simple mortal.
Desde la época griega el “Coreia” o baile ha sido una de los
elementos fundamentales de los eventos públicos en la vieja
cultura occidental. El coreógrafo ha sido eje central de la
performance o representación artística para el público.
Pero en su evolución histórica la danza ha sido testigo de
las más disímiles situaciones cotidianas de la vida del
hombre. Desde los pueblos primitivos y sus danzas
mortuorias, Las Pavanas españolas para los entierros o los
bailes sacros de Escocia para despedir a sus muertos, la
danza ha dado formal despedida a quienes se encaminan hacia
la eternidad.
En el mundo antiguo los egipcios adiestraban a bailarines y
acróbatas en fechas tan distantes como 4 mil años atrás. A
Grecia se le debe la Danza Teatral, cuando ellos hábilmente
mezclaron danza, poesía, coro, música y una gran dosis de
sátira.
Era tal la afición de los griegos por la danza, que la
consideraron una de las nueve musas de la inspiración
artística y le confirieron una diosa, La diosa Terpsícore.
La Danza Folclórica
La mayoría de las danzas populares europeas son sumamente
antiguas. Ricas en variaciones y características locales o
nacionales, fruto muchas veces de las mezclas y sincretismos
culturales, producto de invasiones y migraciones raciales.
Por su parte las danzas orientales han permanecido intactas
generación tras generación.
Danza Española
Desde el siglo Vll y hasta el siglo XV millares de
emigrantes mahometanos, moros, africanos y de otros lugares
de Europa, llegaron a tierra española y con ellos llegó la
influencia coreográfica más importante de esta parte del
mundo. Si observamos por un momento una danza popular
española cualquiera que sea, seremos testigos de la
diversidad cultural que conforma el baile hispano.
La danza folclórica española se caracteriza por una
extremada concentración de los ejecutantes, el arqueo
vigoroso de la espalda, el movimiento casi lascivo de las
caderas, el agitar de los brazos, la oferta del velo y el
batir de las faldas. Todas estas características son sin
duda una herencia oriental del baile ibérico. El movimiento
de los pies, los saltos y usos de las castañuelas son
provenientes del sur de Europa y el ritmo es parte de la
herencia africana.
La Danza Cortesana
Esta danza nos llega desde la edad media donde tenían gran
fama en las cortes europeas. Eran entonces bailes nuevos,
inspirados en los campos, con la gracia y la inocencia
propios de la comarca que les daba origen. Carecían de
movimientos alborotados pues aunque tenían como motivos el
cortejo y la ostentación, sus pasos eran sobrios y
majestuosos aunque con el tiempo tomaron mas soltura y
ligerezas.
Los espléndidos vestuarios de estas danzas, los abanicos y
capuchas, los grandes gorros y diademas adornadas daban a
esta danza casi costumbrista un aire de esplendidez y
espectacularidad. Pertenecen a esta época la Gavota y el
Minué.
Posiblemente el Vals sea la danza más popular en Europa y en
el resto del mundo. Aunque de origen alemán el Vals era en
1770 una revolución estética de estas bellas artes. Los
Landler alemanes, fueron modificados en su estructura formal
y de ellos nació el Vals europeo que a partir de esta fecha
sirvió de eslabón artístico entre el mundo antiguo y moderno
de la danza europea.
Simpleza y hermosura, gracia y majestuosidad, formal y
popular, son algunas de las características que acompañan el
éxito del Vals como rey de las danzas europeas. Aunque como
bailes contemporáneos, La Cuadrilla, La Polca y Las Mazurcas
fueron muy populares solo el Vals ha trascendido como
representante del gusto europeo del siglo XVl.
El nacimiento del Ballet
Los Ballet de la Corte o Ballet Clásicos, nacieron en Italia
hacia 1400 y se difundieron en toda Europa. Eran grandes
espectáculos, fastuosos y espléndidos que consistían en
paradas refinadas de danzas folklóricas. Sus montajes eran
extremadamente costosos y solían terminar con la inclusión
del noble o monarca en honor de quien se bailaba. Uno de los
momentos culminantes del nacimiento del ballet clásico fue
el apoyo ofrecido por Luis XlV quien tomaba lecciones de
ballet diariamente como cualquier bailarín del mundo
moderno.
Charlie Beauchamps, quien fuera el maestro de Luis XlV,
estableció oficialmente las 5 posiciones básicas del ballet
clásico. Aunque las mujeres tomaban parte del ballet real,
no fue sino hasta 1681 cuando bailaron por primera vez en
publico.
El monarca Luis XlV estableció la Real Academia de Danzas en
1661, de ahí que todo el léxico o vocabulario de la danza
sea originalmente francés.
Grandes Estrellas del Ballet
Aunque Charlie Beachamps es el primer bailarín y coreógrafo
que compone los pasos básicos del ballet, en 1716 la niña
Marie Sallé asombró a todo Londres con su genialidad como
bailarina, más tarde se convertiría en la primera gran
coreógrafa de Francia al introducir temas propiamente de
ballet y el uso de ropas más ligera para la ejecución en las
rutinas de bailes.
El siglo XVlll fue dominado por la excelente bailarina Marie
Camargo, quien entre otras innovaciones, elevó el borde de
sus faldas para lograr mayor movilidad en sus ejecuciones.
Jean Noverre logró significativos aportes a la danza moderna
al exigir para bailar, que la pieza tuviera un argumento
sensato, que la ropa fuera menos rígida y que se eliminara
la máscara dentro de la danza. Aunque fue rechazado al
principio por la sociedad francesa, toda Europa reconocía
sus aportes a la danza contemporánea.
Otros grandes bailarines precursores de la danza son: Jules
Perrot, inventor del Paso a cuatro de Ballet, Jean
Dauberval, creador de la comedia de ballet y Charles
Didelot, quien introdujo la malla color carne para las
bailarinas.
El Ballet Romántico
La gran bailarina de este periodo de la historia de la danza
es sin duda Maria Taglioni, primera bailarina en el sentido
exacto del término, pues es con ella que comienza el ballet
de “Rango”o gradación de talentos, con papeles principales
en una pieza o compañía de danza.
Su padre fue su coreógrafo y aunque sus piezas no perduran
por la calidad del argumento, su influencia en la danza
moderna todavía pervive. Sus saltos y elevaciones en punta,
el peinado de raya y medio moño y el uso de los brazos como
elemento de comunicación en la danza son solo algunos de sus
muchos legados.
Otros grandes del periodo romántico de la danza son Carlos
Blasis quien publicó dos libros con sus enseñanzas: Tratado
de la danza y Código de Terpsícore, los cuales todavía
constituyen las bases de la enseñanza del ballet moderno.
Durante esta época surgen grandes estrellas de la danza como
son: Fanny Elssler, Fanny Cerrito, Carlota Grisi, Lucile
Grahn, Augusta Maywood, Lucien Petita, Arthur Saint-León y
Marius Petita, quien produjo decenas de excelente montajes
de danza, tales como La Bella Durmiente y el Lago de Los
Cisnes.
Durante la segunda mitad del siglo XlX el ballet perdió su
majestuosidad y belleza artística, se convirtió en una mera
exhibición de agilidad y acrobacia. Fue entonces cuando
apareció una bailarina norteamericana, que revolucionaria la
danza de su época.
Isadora Duncan bailó por primera vez en Rusia en el año 1905
y fue observada por el genial coreógrafo Michael Fokine.
Michael vio en Isadora la bailarina que le devolvería al
ballet su jerarquía dramática, su esplendidez de escenario,
su magnífica música y su rango de reina de las bellas artes.
Aunque Isadora no era una bailarina consumada en cuanto a la
técnica, su rebeldía al bailar a pies descalzos, su
personalidad en el escenario y su comunicación con el
público, inspiró a Michael Fokine a ver en ella a la gran
bailarina dramática que reclamaba el ballet insulso de esa
época.
Fokine, Ana Pavlova,Tamara Karsavina, Isadora Duncan Vaslav
Nijinski y el empresario ruso Sergei Diaghilev lograron en
1910 devolverle al ballet, su gracia, su música, sus
vestuarios, sus duendes de luz. De esta empresa nacieron las
temporadas de danza “Scheherezada” “El Pájaro de Fuego” y
“Petruchka”.
Aun y con todo el firmamento artístico de la danza mundial,
pocas veces el mundo ha presenciado la comunicación
artística, la entrega total a un arte, la actuación Non Plus
Ultra de una pareja, como la formada por la inglesa Margot
Fonteyn y el ruso Rudolf Nureyev.
Todo un mundo se arrodilló a la gracia con que ejecutaron
cada paso de luz, cada vuelo rasante sobre las zapatillas,
cada gesto de amor que emergía de la genialidad de dos almas
que hicieron del un acto trivial como el movimiento, una
acto de luz y de belleza como es la danza inolvidable que
ellos crearon para el mundo.
Desde el primer momento de la historia de la humanidad,
cuando el hombre siguió con sus sentidos el sonido de la
naturaleza, hasta las grandes compañías de danza con que
cuenta el mundo moderno, hemos asistido como testigo de
primer orden al nacimiento del Lago de los Cisnes, de Romeo
y Julieta, de Scheherezada o del Cisne Agonizante.
Hemos visto desde los balcones del asombro como el hombre se
convierte en un pequeño dios, cuando se acerca a la belleza
desde cualquiera de los inmensos caminos de la genialidad y
del arte. No importa que sea sensual como el Tango o sacro
como el Atabal, no importa que sea aguardentoso como el
Merengue y bullanguero como la Cumbia, no importa que sea
apasionado como el Bolero o acrobático como el Hip Hop, no
importa el origen ni la forma, el baile es el permiso para
acercarnos, el pensamiento luminoso que se baila, el
regocijo que se baila entre dos.
Bibliografía:
a) Enciclopedia Juvenil. Editorial Molino, Barcelona, España
1972.
b) Diccionario Ilustrado de Cultura Esencial. Reader’s
Digest, España 1997.
c) Diccionario Real Academia Española (2002). |