Nota Editorial
La ONU, ¿a disposición de EE.UU.?
'La petición del levantamiento
de embargo económico a Iraq, representa un dilema para el
Consejo de Seguridad, porque nunca aprobó las acciones
contra el régimen de Sadam Husein’.
En los próximos días, Iraq volverá a ocupar el centro de las
discusiones y divisiones entre los miembros del Consejo de
Seguridad de las Naciones Unidas, después de que el Gobierno
de Estados Unidos presentó un proyecto de resolución para
que dicho organismo levante el embargo económico impuesto
desde principios de los años 90, y permita hacerse cargo de
la administración del petróleo iraquí.
La petición representa un serio dilema para el Consejo,
porque aún está fresca la oposición de la mayoría de los
países miembros hacia las acciones militares contra el
régimen de Sadam Husein; hecho que indudablemente le restó
legitimidad a la intervención.
Resulta incuestionable levantar las presiones económicas
contra un país ahora devastado, con tantas necesidades
humanitarias, de seguridad interna, de reconstrucción en
infraestructura y de reactivación económica. Empero, de
aprobarse la resolución en los términos presentados, en
lenguaje diplomático ello significaría un visto bueno en
retrospectiva a las operaciones militares.
El proyecto relega a la ONU a un papel secundario y no tan
vital, como lo aseguraban hasta hace poco los propios
estadounidenses y sus aliados. Incluso, el importante
programa de petróleo por alimentos que Naciones Unidas
administraba antes de la guerra, pasaría bajo la
responsabilidad de las fuerzas de ocupación.
La propuesta estadounidense ni siquiera contempla que los
inspectores de armas de destrucción masiva de la ONU
regresen a Iraq a verificar si hay o no armas de este tipo.
Esto hace recordar que, precisamente una de las condiciones
para levantar el embargo económico, según una de las
resoluciones del propio Consejo de Seguridad, era verificar
la inexistencia de armamento de esta naturaleza.
Si Estados Unidos e Inglaterra no llegaran a un acuerdo con
los otros miembros del Consejo Permanente con capacidad de
veto (Rusia, Francia y China) sobre un nuevo proyecto de
resolución en el cual se fortalezca la participación de
Naciones Unidas en la reconstrucción de Iraq, no se
descartaría que Washington decida dejar al margen a este
importante organismo multilateral.
En el contexto de unipolaridad mundial que prima en el mundo
de hoy, EE.UU. ha dado muestras suficientes de su
disposición a actuar, si es necesario, al margen del marco
de acción impuesto por el máximo organismo mundial. |