Miscelaneas
Fidel Castro evoca al “Che” ante miles de manifestantes en
Buenos Aires
BUENOS AIRES — El presidente
de Cuba, Fidel Castro, evocó al guerrillero argentino
Ernesto “Che” Guevara en un acto realizado en las
escalinatas de la Facultad de Derecho de Buenos Aires ante
miles de manifestantes que lo vitoreaban enfundados en
banderas cubanas.
“Es uno de los hombres más nobles, más extraordinarios y más
desinteresados que he conocido”, dijo Castro a la multitud
que se agolpó frente a la sede universitaria en un púlpito
improvisado en las escaleras externas, después de que el
auditorio que se planeaba usar inicialmente se viera
desbordado por el público.
El “Che” Guevara (1928-1967) fue el principal lugarteniente
de Castro en los primeros años de la revolución comunista
que lo llevó al poder tras derrocar a la dictadura militar
de Fulgencio Batista en 1959.
“Con su ejemplo conquistó la simpatía... para millones de
nuestros compatriotas”, dijo Castro con respecto a Guevara
ante manifestantes y estudiantes que coreaban su nombre y a
quienes llamó “compatriotas argentinos”.
Castro se encuentra de visita oficial en Buenos Aires, donde
asistió el domingo al acto de asunción del nuevo presidente
argentino Néstor Kirchner, con quien se reunió el lunes por
la tarde durante casi una hora.
Ese mismo día, justificó las recientes ejecuciones de
cubanos acusados de secuestrar una embarcación e intentar
desviarla a Estados Unidos.
La estadía de Castro, quien ha sido repudiado por esas
ejecuciones y por un recrudecimiento en la persecución de
opositores al régimen comunista de partido único cubano,
suscitó interés entre aquellos argentinos que admiran la
revolución cubana.
Ante los gritos de los jóvenes que le reclamaban que hablara
del “Che”, el presidente cubano lo definió como “un ser
humano extraordinario, de gran inteligencia y cultura, con
un enorme sentido de la solidaridad”.
Castro relató anécdotas sobre el comportamiento “abnegado y
heroico del Che” durante su lucha como guerrillero contra el
régimen de Batista.
“Nunca ni siquiera imagine un acto tan azaroso y tan
increíblemente emocionante como éste”, dijo el mandatario
cubano a los argentinos que esperaron por horas la llegada
del mandatario cubano en la fría noche de Buenos Aires.
“Este mundo puede salvarse”
Castro dedicó gran parte de su discurso a hablar de la
educación como una herramienta para el desarrollo y
bienestar de los pueblos.
Asimismo, reiteró sus críticas a Estados Unidos por el
embargo comercial impuesto a la isla hace unas cuatro
décadas y por la política exterior del presidente George W.
Bush, de quien dijo que quiere “imponernos una tiranía
nazi-fascista universal”.
“El pueblo de Buenos Aires está enviando un mensaje a
aquellos que piensan en bombardear nuestra patria y nuestras
ciudades”, dijo Castro.
Agregó que el mensaje debía llegar a “aquellos que sueñan
con destruir ya no sólo la revolución, sino al pueblo que
fue portador de esa revolución, y que fue capaz de resistir
más de cuarenta años de bloqueos y amenazas”.
“En nuestro país el bloqueo nos obligó al racionamiento,
pero en nuestro país no se encontrará un niño sin escuela”,
agregó Castro, en una comparación con el estado de la
enseñanza en los restantes países del hemisferio.
El régimen cubano califica de “bloqueo” el embargo comercial
estadounidense.
“Nuestro país no tiene armas nucleares, ni armas químicas,
ni armas de destrucción masiva”, añadió, al comparar esa
situación con “la política agresiva de nuestros vecinos del
Norte”.
Buena parte del largo mensaje del dirigente cubano estuvo
dedicado a comparar los logros culturales y científicos de
su país, con la “actitud agresiva y prepotente” de los
Estados Unidos, al que acusó de “violar todas las normas
internacionales. Nunca jamás, en la historia, ningún imperio
se comportó de modo semejante”.
Sin embargo, el líder cubano se mostró esperanzado con la
situación mundial.
“Este mundo puede salvarse, a pesar de los poderíos inmensos
y unilaterales que se han creado, porque creo en la
preeminencia de las ideas sobre la fuerza”, afirmó.
Castro dijo que sus palabras se estaban escuchando
simultáneamente en La Habana, capital de Cuba. “¡Hasta la
victoria siempre!” fue la consigna con la que cerró su
aplaudido discurso de más de dos horas de duración.
El mandatario cubano estaba vestido con un traje oscuro,
camisa blanca y corbata, a diferencia de su tradicional
uniforme militar.
“Reivindicó mis pensamientos y mis ideales. Esas dos horas
que estuve acá fue lo mejor que me pasó en mi vida”, dijo
una emocionada joven de unos 20 años a un canal local de
noticias.
“Es la primera vez que lo vi tan cerca y realmente es una
gran emoción”, dijo una señora de unos 35 años que viajó
desde Jujuy, a unos 1.600 kilómetros al norte de Buenos
Aires.
Castro también defendió el lunes las ejecuciones de tres
hombres que secuestraron un barco de pasajeros para tratar
de llegar a Estados Unidos.
“Hay una montaña de mentiras, un Himalaya de mentiras”,
afirmó Castro en Buenos Aires durante un homenaje frente a
un monumento del héroe cubano José Martí. “Hubo
fusilamientos, pero fueron de acuerdo con la ley”.
Estas ejecuciones, así como los arrestos recientes y las
largas condenas de prisión para 75 disidentes en la isla
caribeña han desatados protestas de gobiernos,
organizaciones y grupos de derechos humanos en todo el
mundo. |