Edición Actual

 

Archivo

Edición No. 108  [Miércoles Junio 04, 2003]

 

 

 
    Portada
    Editorial
    Opinión
    Regional
    » Massachusetts
       - Lawrence
    » New Hampshire
    Miscelaneas
    Especial
    Cultural
    Deportes
    English Section

   

    Nosotros
    Sugerencias
    Media Kit

   

Opinión
Tópicos y Opiniones
¿Qué será de Dominicana?

 - por Isaías M. Ferreira

El mandatario dominicano actual dijo en cierta ocasión que ocho de cada diez dominicanos son corruptos. Si bien su gestión de gobierno y la de los gobiernos que le han precedido han demostrado hasta la saciedad que tiene razón, creemos que se quedó corto en su juicio. Quizás sea certero decir, para vergüenza de los hijos de Quisqueya y dolor del pueblo dominicano—que confiado una y otra vez compra sueños dorados que luego se convierten en pesadillas horripilantes—, que 9.8 de cada 10 funcionarios públicos son no sólo ineptos, sin vocación, sino que están condicionados por la mentalidad de que si no ellos, otros se alzarían con el botín.

¡POR DIOS!, ¿Cuándo se romperá la cadena? Una vez creímos que los discípulos inmediatos de don Juan Bosch Gaviño, el gran soñador y quizás el más íntegro de todos nuestros políticos, eran los indicados para ello; sin embargo, su actuación desvalijadora, aunque más solapada que la de los buitres que ahora anidan en el Palacio Nacional, nos proporcionó un rudo despertar. Y que no se esgrima que “lo hicieron mejor que estos”, pues salvo que mostraran un poco más de clase—el consulado de Boston es una muestra fehaciente de ello—y parecían más ordenados, fueron una gran DECEPCIÓN, así con mayúsculas. ¿Cómo confiar en ellos otra vez?

Caso presente: con una economía en las cloacas, ¿cómo se atreve esta administración a hablar de reelección? No sólo es absurdo, es un insulto a un pueblo que a fuerzas de promesas incumplidas, y de presenciar desórdenes y escándalos públicos a granel, está como anestesiado. Imagínese, con el desgaste que da el poder, ¡cuatro años más de esta calamidad! Y que conste, Hipólito Mejía, a quien le gusta el “carguito”, como ha confesado, tiene personalidad de dictador... ¡No! ¡No, en pleno Siglo XXI!

Ahora bien, son muy pocas las opciones del pueblo dominicano, engañado tantas veces, pues no hay de donde escoger y los pocos que tienen vergüenza no tienen posibilidades inmediatas. En esta encrucijada, ¡todos los caminos conducen al mismo callejón sin salida!

¿Dónde está el político confiable, de personalidad fuerte, que se case con la gloria y que contra viento y marea opte por adecentar la política dominicana en vez de sumarse al coro de los que se creen han heredado el poder para manejarlo como si fuese su feudo personal?

A ver, a ver, Siboney, dame la lupa y la linterna y busquemos en el cajón de los políticos dominicanos a ver si hay un gigante enroscado, que podamos “estericar” y sostener en pie, para que comience hoy a pensar con desprendimiento en las necesidades del pueblo, y no en las propias, aunque sus frutos no se recojan en los próximos 50 años; alguien que hable en términos categóricos y actúe con coraje y sin desmayo contra la corrupción, que no sea “pragmático”, que sea medio romántico, no muy político, así, terco, fanático de la justicia, con inteligencia promedio, con coraje suficiente para mantener y defender su estancia aun se quede solo, alguien con las bolas y el convencimiento de Gandhi, la vocación de servicio de la Madre Teresa, el discurso y la visión de King, Jr. , el liderazgo de César Chávez, la iniciativa de F. D. Roosevelt y la valentía del Che, que no ofrezca “funditas” ni prebendas, que comience a formar un equipo de hombres y mujeres decentes, que no tenga compromisos más que con su propia conciencia, que no esté tiznado, ni mucho menos contaminado, ni obedezca a dogmas trasnochados sino al bien nacional, de conducta prístina...

¡Ay, señor, deje usted de soñar! ¿Usted es o se hace el pendejo? El carpintero de Galilea hace 2000 años que no nos visita...

¡Vaya ingenuidad! Pero como lo último que debemos perder los seres humanos es la esperanza, permítanme un sueño futurista: en él veo un grupo de profesores a lo largo y ancho de la nación dominicana, espontáneamente comenzar a enseñar clases de Moral y Cívica, que inculcarán en los pequeños que es noble servir, que para hacernos de “cosas” debemos trabajar y educarnos, que lo difícil no debe derrotarnos, que es posible servir, sin servirse, y que no por ello es uno un pendejo, y que harán énfasis en el octavo mandamiento de la fe cristiana. Trabajando con ardua dedicación, niño a niño, quizás para final de siglo se podría haber cambiado la actitud de la población dominicana, porque a esta altura del juego, tratar de cambiar a los grandecitos sería una tarea titánica y un ejercicio en futilidad. Mientras tanto, ¡Dios ampare al pueblo dominicano!

Popurrí
¿CURA PEDERASTA DESDE MASSACHUSETTS AL CIBAO? Fuentes enteramente confiables nos informan que con el escándalo de curas acosadores de menores, un cura cubano procedente de Massachusetts fue a parar a la región del Cibao, en República Dominicana. De ser cierto, es una desgracia imperdonable que la iglesia católica se siga prestando al juego malvado de seguir barajando a este grupo de enfermos, que de seguro seguirán sus prácticas malditas en su nuevo entorno, en lugar de buscarles ayuda siquiátrica. No sé, ¿qué es lo difícil de entender aquí? ¿Por qué la iglesia católica, cuya misión debiera ser defender a los más débiles, no enfrenta la realidad de una vez por todas de que a sus entrañas se ha filtrado cual cáncer una caterva de degenerados que necesitan ayuda médica? ¿Habrá que meter presas a unas cuantas autoridades eclesiásticas para que no sigan encubriendo los crímenes que cometen esos desgraciados? A quien leyere estas líneas, si es del Cibao, comuníquese con sus familiares a fin de averiguar si ha llegado este cochino a la parroquia donde quizás asiste su hermanito, primito, o cualquier otro inocente, aun no sea su familiar. Agradecería a quien consiga el nombre de esa lacra, lo remita a galley472@yahoo.com, para difundirlo por éste y otros medios...

PROTEJA SU INFORMACIÓN PERSONAL. Su información personal (dirección, número de teléfono, reporte crediticio) podría ser compartida por las tres agencias de informe de crédito (Equifax, Experian o Transunion), a menos que usted “opte por no participar”, llamando al 1-888-567-8688. Como la conexión es en Inglés, escuche con atención y escoja la opción #2, para que de una vez por todas su nombre no pueda utilizarse con propósitos de promoción, etc. La información al respecto puede encontrarse en el sitio Web de la Federal Trade Commission: www.ftc.gov; una vez en el sitio, haga un clic en “Protección Para el Consumidor”, haga clic en “Crédito” y otro clic en “Su información privada: Lo que usted sabe lo puede proteger” (Text).

Desbrozando el camino
Muchas preguntas que esperan respuestas
 - por Roberto Rodríguez
Tópicos y Opiniones
¿Qué será de Dominicana?
 - por Isaías M. Ferreira
Perspectiva
El poder por el poder, y el pueblo que resuelva
 - por Angel Rafael
   Rivera
Nathalie, no le creas a tu maestra
 - por Francisco Miraval
Dos mujeres que fueron a la guerra
 - por Naomi Klein
 
 
 

 

 

 

 


  
enDesignStudio™ es una compañía de MVeNetwork, Inc.
  Está prohibida la reproducción total o parcial de la página
  Copyright © 2001-2003, Periódico Siglo21
  Todos los derechos reservados