Cultural
Biografía
breve de Luis Rafael Sánchez
Luis Rafael Sánchez y la guaracha de
todos nosotros
- por César Sánchez Beras
Dramaturgo, cuentista y
novelista puerto-rriqueño nacido en Humacao. En 1948 su
familia se muda a San Juan y recibe educación primaria y
secundaria en colegios públicos. Interesado en las artes
dramáticas, comienza su carrera artística como actor
mientras estudia, trabaja en la radio, y se convierte en
dramaturgo después de su graduación. Ha sido profesor en
distintas universidades de los Estados Unidos y beneficiario
de la beca Guggenheim, que le ha permitido hacer viajes de
investigación por el mundo. Escribe en revistas y
periódicos, crítica de arte y literatura, crítica social, e
impresiones. Su estilo se identifica con lo barroco y lo
carnavalesco, y su lenguaje es una ruptura con las normas de
lo aceptado en la literatura. Crítica las normas sociales,
según el género, la raza y el estatus socio-económico y
político.
Bibliografía activa de Luis Rafael Sánchez
Es autor entre otras obras de las novelas La guaracha del
Macho Camacho (1976) y La importancia de llamarse Daniel
Santos (1989), de las obras teatrales Los ángeles se han
fatigado (1960), Farsa del amor compradito (1960), La espera
(1960), La hiel nuestra de cada día (1962), La pasión según
Antígona Pérez (1968) y Quíntuples (1985), y del libro de
cuentos En cuerpo de camisa (1966. La Guagua Aérea.
La Guaracha del Macho Camacho
Texto de Referencia: Sánchez, Luis Rafael. La Guaracha del
Macho Camacho, Ediciones La Flor, Buenos Aires, Argentina.
1994
Como toda la obra de Luis Rafael Sánchez, la Guaracha del
Macho Camacho es una sátira sociopolítica y cultural del
mundo alienado y alienante de cualquier pueblo de
Latinoamérica. El discurso narrativo del autor explota el
uso del lenguaje coloquial en boca de sus personajes, para
ambientar la clase social de los protagonistas de la trama y
de su interacción dentro de la novela. Los personajes
antagónicos de sus novelas son un claro planteamiento de la
crítica del autor a las diferencias de clases y de cómo
estas inciden en la vida cotidiana de los personajes reales,
desde donde provienen indudablemente el material narrativo y
lúdicamente sensual de sus novelas.
La Chon, La Vecina, El Senador, El arquetipo Macho Camacho
están colocados dentro del mundo ficticio de esta novela,
pero igualmente son elementos comunes a cualquier sociedad
en descomposición, pues la inversión de valores, la
suplantación del la moral y la ética por la ostentación y el
poder económico, aunque está satirizado dentro de la
Guaracha del Macho Camacho, no menos cierto es que es una
copia a escala de lo que ocurre en un mundo donde los
patrones de conductas son dictados por las modas, los
elementos superfluo y el oropel de las sociedades modernas.
Pero no sería válido reducir la novela “La Guaracha del
Macho Camacho” a una mera estructura social o cultural. Su
trascendencia e importancia van mas allá del andamiaje
crítico del autor o de la simple denuncia de un mundo patas
arriba. Sus aportes valiosos y diversos van desde la
construcción lingüística, los modismos idiomáticos del autor
o los recursos del lenguaje utilizados magistralmente.
Veamos un ejemplo
1) Transgresión al lenguaje para su optimización popular:
A través de toda la novela abunda la palabra “recién creada”
por Luis Rafael Sánchez, para darle una ambientación y
localidad a sus personajes:
washingtones (Pág. 89)
Querindangas (Pág. 92)
ochentava, putaica (Pág.93)
chicletómana (Pág.97)
papito, papitito, papitin, papitote, papitete, papititi,
papitoto, papitutu, risería (Pág.126)
coñus, carajus, puñetum (Pág. 99)
2) Crítica a la superficialidad e indiferencia del
individuo:
“...lo asombra su inédita profundidad: tres veces ha leído
Love Story, está suscrita a Vanidades, Intima, Buen Hogar:
hace tiempo que quiere meterle el diente a algo del Enrique
Laguerre o algo de René Marqué: También los del patio son
hijos de Dios: Si los del patio no fueran pesimistas y
dramosos, dale con el arrabal, dale con la independencia de
Puerto Rico...” (Pág. 109)
3) Crítica al que perdió la identidad:
Aunque este tema es recurrente en toda la novela, el párrafo
a continuación ilustra muy bien el nivel de alineación del
ciudadano común que respira dentro del mundo ficticio de
Luis Rafael Sánchez:
“... Benny no ha cantado nunca en la ducha para olvidar el
frío del agua. Ni en la guagua que transporta a Luquillo a
una clase graduanda ha cantado la plena, Que bonita bandera,
la plena Mamita llegó el obispo. Benny no formó parte de la
clase graduanda aunque se graduó. Benny no ha cantado noche
de ronda, porque Benny no ha cantado un bolero... Benny
desconoce que desconoce... Benny desconoce que desconoce un
poema de Julia de Burgos, un poema de Palés Matos, de
Corretjer...” (Pág. 128)
4) El consumismo es su máxima expresión:
A través de la Guaracha del Macho Camacho, Luis Rafael
Sánchez, hace duras críticas al mundo impuesto por la
sociedad decadente y por las modas. El uso repetido de la
marcas registradas, Ferrari, Mercedes Benz, Rolex, etc. dan
una clara idea de la tónica del la crítica, Pero en el
paroxismo de ese alineación ocurre en la página 132, cuando
dice: “... Ferrari nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre...”
5) La sátira de la política criolla:
Si no fuera por el agudo humor del autor, podríamos
calificar la novela de mordaz, pero la sátira continua de
los estamentos de poder y de la marginalidad de la mayoría
empobrecida son tan bien llevadas que no cae en un recurso
panfletario:
“...Muños Marín viene, arrepiéntete: escrito con luminoso
spray de letanía. MUÑOS MARIN VIENE, ARREPIÉNTETE; como
versículo saetado hasta el mondongo de la conciencia. MUÑOS
MARIN VINENE ARREPIÉNTETE; como fulminante te aguarda la
cagazón , hermano MUÑOZ MARIN VIENE ARREPIÉNTETE: que no
viene de Suecia como la Greta, ni de Paris, como los bebés.
MUÑOZ MARIN VIENE, ARREPIÉNTETE: arrodíllate puertoricón...”
(Pág. 152)
6) Realismo Mágico a lo Puertorriqueño:
El realismo mágico puertorriqueño como todo el caribeño en
su totalidad, viene dado en su gran mayoría por el
sincretismo religioso, con la magia de lo africano, la
cercanía con la brujería y el Vudú. En este texto aparece
repetidamente, pero citamos sólo lo siguiente:
“...y la vampira, la culisucia, la manganzona, se fue
derechito al centro espiritista de Toya Gerena y me hizo un
salamiento con batata mameya y churra de cabro y el
salamiento joprobó al nene para siempre...” (Pág. 60)
La Guaracha del Macho Camacho es una canción existencial
entonada por la colectividad que ve pasar de largo sus
mejores aspiraciones de desarrollo dentro de la sociedad que
alucina, decae, víctima de una vorágine cada vez más aguda
de decadencia política y social. Luis Rafael Sánchez, pone
en la Guaracha “La vida es una cosa fenomenal” una crítica a
la desidia de los que tienen el poder frente al desamparo de
los que no han podido ascender en la escala de valores de
una sociedad que te juzga indudablemente por lo que tiene.
Cómprela donde José Balbuena o pídala prestada en la
Biblioteca Pública, pero no se quede sin oír la “vida es una
cosa fenomenal” o la guaracha existencial del Macho Camacho. |