Opinión
USA, una nación hispana
- por Jorge Ramos Avalos
Nos acaban de mostrar la foto
y, como siempre, los estadounidenses no salen de su asombro.
“¡Pero si son tantos!”, parecen decir con la boca abierta.
Los latinos en Estados Unidos ya somos, oficialmente, la
minoría más grande.
La minoría más grande
Pero eso a nosotros ya no nos sorprende. Basta caminar por
las calles de Miami, Nueva York, Los Angeles, Houston o
Chicago para darnos cuenta que este país se está
latinizando.
Algunos de los programas de radio más escuchados y de los
noticieros más vistos en San Diego, San José, Santa Fé y
Sacramento son en castellano.
Tras escuchar los nombres de esas ciudades ¿quién puede
dudar del origen español y de su influencia católica? Y hay
más lengua y espiritu. También es cuestión de boca. En la
misma isla de Manhattan se vende más salsa picante que
ketchup y más tortillas que hot dogs o bagels. No es broma.
Erasmo Ponce, un mexicano que llegó a Nueva York hace solo
una década, produce y vende más de un millón de tortillas al
día. El nombre de su negocio - “Tortillería Chinantla”- es
en honor al lugar donde nació en el estado mexicano de
Puebla.
Puebla en Nueva York
Y ya que hablamos de Puebla, solo ahí se hace un mejor mole
que en Nueva York. ¿Cómo es esto posible? Porque el mole de
Nueva York también lo hacen los poblanos que, últimamente,
han invadido la ciudad y que ya suman cientos de miles.
El problema con las fotos -y con los datos que da la Oficina
del Censo de Estados Unidos- es que congelan un momento y no
dan cuenta del futuro.
Por ejemplo, la foto que nos tomaron a los hispanos es del
primero de julio del 2002 y ya se hizo vieja. Entonces
éramos 38.8 millones de latinos; más que los negros o
afroamericanos que eran tan solo 38.3 millones.
Sin embargo, desde el momento en que tomaron esa foto hasta
hoy en día, ya hay un millón y medio más de latinos. Es
decir, que actualmente hay casi 40 millones de hispanos
viviendo en Estados Unidos. (Y puede ser que muchos más si
incluimos también a todos los indocumentados).
EU será una nación hispana
Lo que no dice la foto del Censo es que, tarde o temprano,
Estados Unidos será una nación hispana. Dentro de 125 años
habrá más latinos que blancos (no hispanos) en este país. Es
cierto.
No hay que ser un mago de la estadística para darse cuenta.
Estados Unidos será una nación con una mayoría hispana. La
razón es muy sencilla: los hispanos tienen, en promedio, más
hijos (tres) por familia que el resto de la población (dos);
y todos los años entran, legal o ilegalmente, unos 750 mil
latinoamericanos a Estados Unidos.
Ningún otro grupo de inmigrantes en Estados Unidos ha tenido
el tamaño y la influencia de los hispanos. Esto nos hace
suponer que la famosa teoría del melting pot -a través de la
cual todos los latinoamericanos se asimilarían al resto de
la sociedad estadounidense- ha llegado a su fin.
Los latinos no somos como los italianos, ni como los
alemanes o los polacos.
Dueños de su propio espacio
Los latinos están creando su propio espacio sociocultural en
Estados Unidos, son distintos a cualquier otro grupo (por su
lenguaje, origen y tradiciones) y están expandiéndose a
todos los rincones de Estados Unidos.
Clasificarnos es prácticamente imposible. La mayoría, sí,
somos de México, Puerto Rico y Cuba, pero cada vez hay más
del Caribe, Centro y Sudamérica.
Hay hispanos negros y blancos, mestizos e indígenas. Muchos
son pobres pero más de la mitad de los latinos ya vive en
los suburbios -no en las grandes ciudades.
E incluso, hay 573 mil hispanos que son abogados, médicos o
que tienen una maestría o un doctorado. Los hay campesinos e
inversionistas, cantantes y meseros, profesores y
estudiantes.
Latinización vs. Americanización
Los hispanos están latinizando a Estados Unidos pero, al
mismo tiempo, los latinos se están americanizando. El 93 por
ciento de los hijos y nietos de inmigrantes prefieren hablar
in english que en español y los hispanos se casan, cada vez
más, con americans.
¿Qué nos une a los latinos? Varias cosas. Por principio,
nuestro origen: siete de cada diez latinos son extranjeros o
uno de sus padres nació fuera de Estados Unidos.
Luego, el idioma: nueve de cada diez hispanos hablan aunque
sea un poquito de español. Además, somos muy jóvenes: uno de
cada tres hispanos tiene menos de 18 años y, por lo tanto,
no puede votar.
Y eso nos lleva a otra de nuestras características (esta sí
bastante triste): tenemos muy poca representación política.
Poca presencia política
A pesar de que los latinos somos el 13.5 por ciento de la
población en Estados Unidos no hay ni un solo senador
hispano y ni solo juez de la Corte Suprema de Justicia de
origen latino.
El gobernador de Nuevo México, Bill Richardson
Solo existe un gobernador hispano -Bill Richardson, de Nuevo
México, cuya madre es mexicana- y 22 congresistas latinos.
En comparación, los negros tienen 38 congresistas (y eso que
son menos que nosotros).
Pero por más difíciles que estén las cosas -la
discriminación y el racismo siguen siendo una constante en
Estados Unidos- en general aquí vivimos mejor que en
nuestros países de origen.
Una familia hispana gana, en promedio, 33 mil dólares al
año; varias veces más que la típica familia latinoamericana.
Y una de cada dos familias hispanas es dueña de casa propia.
¿Cuántos pueden decir lo mismo en América Latina?
Así es como está la foto. Pero está borrosa; no crean en
todo lo que ven. Estados Unidos será de los hispanos. Eso es
algo que le asusta a muchos estadounidenses y que aún
prefieren mantener en secreto o decir en voz baja. |