Opinión
Perspectiva
A gaznatada limpia se despide Julia
Silverio
- por Angel Rafael Rivera

Hacía tiempo que se la tenía
en remojo y se la zumbó justo para despedirse con el mismo
carácter, coraje y elegancia que la ha caracterizado como
concejal por los últimos cuatro años.
Las declaraciones que Julia Silverio ofreció a la prensa
esta semana y que repitió con más ahínco en la radio local
hispana, poniendo en cuestionamiento el liderazgo del
presidente del Concejo, Marcos A. Devers, no son más que una
gaznatada que el mismo Devers se ha estado buscando desde
hace largo rato. ¡Y quién mejor para dársela que Doña Julia!
La notoria concejal, quien anunció recientemente su retirada
temporal de la política, responsabilizó a Devers por su
incapacidad de mantener el orden en la sesión del 22 de
julio. La prensa anglosajona –con toda intención y alevosía–
describió esa reunión como un “circo” donde lo único que
faltaba era el popcorn.
Y reiteró Doña Julia en entrevista radial que Devers solo
está concentrado en ganar el puesto de alcalde en el 2004, y
que siempre anda pensando que todo el mundo le quiere hacer
daño y que, por lo tanto, no está realizando su trabajo como
debería, etcétera, etcétera, etcétera... Bueno, hasta aquí
eso no es noticia nueva.
Lo que sí es nuevo es que “el ataque”, como le llaman los
fanáticos, viene de una “hermana” hispana y... para colmo,
dominicana como él. ¡Oh! Y ahora... ¿qué se hará Mario
Vancamper?
Todo el que escuchó con detenimiento la entrevista que
Carlos Martínez y Adriana Recchia le hicieran a Julia
Silverio en el programa radial “El Poder de la Tarde” debe
estar más que convencido que Silverio habló con honestidad y
sin tapujos. “El señor Marcos Devers falló en ejercer su
liderazgo (en la reunión del 22 de julio), y esto no lo digo
con ninguna intención de opacar su imagen”, dijo
textualmente.
Silverio no mintió, como tampoco mintió Marcos Devers cuando
declaró que en la susodicha reunión no hubo ningún circo,
sino que lo que hubo fue diferencias de opiniones con
relación a la aprobación del presupuesto. “Fue sólo una
sesión más como muchas otras sesiones en muchas otras
ciudades donde hay que tomar decisiones difíciles”, dijo
Devers. Y tiene razón, tal como la tiene Julia Silverio.
Devers ha tomado algunas decisiones erróneas sólo por
mantener la armonía en pro de su bendita candidatura para
alcalde en el 2004.
¡Ah! ¡Pero cuidado! Porque más sabe el diablo por viejo, que
por diablo. ¿De veras cree usted que Doña Julia fue
totalmente objetiva en su crítica? Pues sí lo fue, sólo que
por ahí debe haber gato encerrado.
Un rumor corre al garete en las últimas semanas: el de que
Doña Julia Silverio tiene planes de lanzar su candidatura
para alcaldesa en el 2004. Y, tiene sentido el rumorcito, ya
que su retirada le daría más tiempo para preparar su
campaña. Pero ella lo ha negado, tal como negó meses atrás
que no aspiraría a un tercer término, sólo para confirmar su
retirada hace algunos días. Entonces, ¿por qué creerle ahora
su afirmación de que la intención de su crítica no es
hacerle daño a su colega?
Ciertamente sus comentarios afectan negativamente la imagen
del presidente del Concejo Municipal a sólo semanas de las
elecciones primarias. Y la táctica es restarle votos para
continuar mermando sus posibilidades de elegirse como
alcalde en el 2004.
A pesar que los comentarios de Silverio son acertados, me
aventuro a especular que hay una de dos posibles intenciones
detrás de todo esto: O ella aspira para el puesto de
alcaldesa el año que viene, o está haciendo su aporte para
prepararle el camino hacia la alcaldía a su amigo Ralph
Carrero.
En las primarias del 23 de septiembre veremos quién se lleva
la verdadera gaznatada. |