Portada
A un mes de las elecciones municipales
Marcos Devers: El amor y el poder tal
vez no alcancen
- por Adriana Recchia
¡Finalmente comenzó la
temporada electoral! Y se inició con una descarga de
cañonazos contra el presidente del Concejo, Marcos Devers
luego que varios de sus colegas, pusieran en tela de juicio
su capacidad para desempeñar el importante cargo. Las
derivaciones que han tenido estas declaraciones en el
ambiente político de Lawrence, han dejado claro para muchos
que si en lo que resta de campaña Devers no rectifica su
estrategia electoral corre el riesgo de perder algo más que
la presidencia del concejo de la ciudad.
Los cuestionamientos a Marcos Devers tuvieron una gran
resonancia en la comunidad hispana de la zona debido a que
las duras críticas provinieron nada menos que de la concejal
Julia Silverio, una de las políticas latinas más respetadas
y solventes de la ciudad. Ella, junto con el concejal
Michael Sweeney, abrió el fuego contra Devers en la última
reunión del concejo donde se aprobó el presupuesto de la
ciudad con un corte de 2 millones de dólares para el
Departamento Escolar. En esa oportunidad, el presidente del
concejo junto con los concejales Nilka Alvarez y Nuncio
DiMarca votaron el contra de la propuesta considerando que
atentaba contra los intereses del estudiantado más pobre de
Lawrence.
Silverio, en cambio, fue partidaria de los cortes al
presupuesto escolar alegando que desde su llegada al cargo
el superintendente Wilfredo Laboy ha incrementado el
presupuesto del sector, año tras año.
La posición de Julia Silverio y sus reclamos a Laboy de
imponer mayor austeridad en el sector pareció reforzarse la
noche del martes cuando se conoció que Laboy había
solicitado un aumento de su salario a 152 mil dólares
mensuales. La exigencia del superintendente, en momentos en
que él mismo está anunciando despidos masivos de docentes
debido a la crisis presupuestal del Departamento Escolar, no
fue precisamente bien recibida en la población. Al cierre de
esta edición, el Comité Escolar debatía si le concedería o
no el incremento. De darle pase, Laboy se convertiría en el
empleado mejor pagado de Lawrence.
La crisis entre concejales estalló el domingo pasado cuando
el periódico angloamericano local refirió con lujo de
detalles en su edición dominical lo sucedido en el concejo
incluyendo las polémicas opiniones de Silverio y Sweeney en
las que ambos acusan a Marcos Devers de falta de liderazgo.
El domingo pasado, cuatro días después de la caótica sesión,
el periódico angloamericano local refirió con lujo de
detalles en su edición dominical lo sucedido en la reunión
incluyendo las polémicas opiniones de Silverio y Sweeney en
las que ambos acusan a Marcos Devers de falta de liderazgo.
También afirmaban que las aspiraciones políticas del
presidente del concejo han tenido consecuencias desastrosas
en el funcionamiento del organismo rector de la ciudad.
Desde que culminó la campaña electoral para la alcaldía,
hace dos años, Marcos Devers hizo público sus aspiraciones
para competir por el máximo cargo de Lawrence en las
próximas elecciones que se llevarán a cabo en el 2005.
Diversos sectores políticos latinos y anglos han criticado
reiteradamente a Devers por asumir posiciones en el cargo
que califican de erróneas y motivadas por su afán de ganar
votos de uno y otro lado para su campaña a la alcaldía.
Esta semana, Julia Silverio reiteró y amplió sus
cuestionamientos a Devers en varios programas radiales
hispanos, incluyendo en uno en el que participa como
conductor el propio suegro del presidente del Concejo. Los
intentos de defensa que surgieron en esos espacios en favor
de Devers poco pudieron para neutralizar la energía con la
que impuso sus criterios la política latina.
No obstante, quedaron en el aire las razones que se esconden
detrás de estos certeros ataques.
“Espero que esto no le afecte al presidente del concejo. Yo
no lo hago por atacarlo sino porque es mi deber denunciar
las cosas que están mal en la ciudad”, afirmó Silverio en
uno de los programas radiales a los que concurrió.
Pero más allá de sus buenas intenciones, y a escaso mes de
las elecciones donde se renovarán los cargos del concejo
municipal, sus declaraciones tendrán indudablemente
repercusiones más que negativas sobre la candidatura de
Devers y de paso, para sus aspiraciones a la alcaldía.
Recientemente Julia Silverio anunció su determinación
abandonar su cargo en el concejo lo que aumentó las
sospechas en algunos sectores que ella pudiera estar
preparándose para otra contienda política de mayor
envergadura en el futuro. Condiciones no le faltan a ésta
política latina de recio carácter.
Gato encerrado
“Aquí hay gato encerrado”, opinó Nuncio DiMarca al analizar
sobre el caso.
Para el concejal italiano el gran error de Devers fue
anunciar tan temprano sus aspiraciones a competir por la
alcaldía, hecho que lo ha convertido en blanco permanente de
sus enemigos políticos quienes buscan restarle autoridad y
debilitar sus posibilidades de convertirse en el próximo
alcalde de Lawrence.
“Marcos está fallando. El debe establecer su plataforma,
trabajar para llevarla a cabo y olvidarse de complacer a
todo el mundo. No se trata de besar a todo el pueblo y
prometer love and power. (Amor y Poder es el lema de campaña
de Devers). Eso es ‘balone’ (tonterías en italiano) y no
funciona en una campaña para ganar la alcaldía. Si él no se
empieza a trabajar duro, corre es riesgo de perder muchos
votos. En las elecciones pasadas, Devers sacó 8 mil votos;
si en esta contienda consigue menos de 6 mil, está acabado”,
sentenció.
DiMarca lamentó profundamente los problemas que se han
suscitado y calificó de injustas las críticas vertidas
contra Devers.
“Marcos ha mostrado un comportamiento democrático como
presidente del concejo. El les da la oportunidad a todos los
concejales de expresarse. Eso no es falta de liderazgo sino
respeto a sus colegas”, manifestó.
Al mismo tiempo, DiMarca se mostró indignado con la reacción
de Julia Silverio de criticar tan abiertamente a un colega
que es hispano y dominicano como ella.
“El porvenir nos dirá las verdaderas razones de estos
ataques. Pero como dice el dicho, en casa de vidrio no
deberían tirarse piedras. Julia ha cometido una serie de
errores en su desempeño como concejal y le hemos aceptado
las explicaciones que ha dado. Ella debería extender esa
misma cortesía a sus colegas. Esa no es la Julia que yo
conocí hace años”, dijo.
DiMarca junto a Marcos Devers integra el comité de Finanzas
del Concejo Municipal que preside Julia Silverio. La
concejal amonestó a ambos públicamente por no cumplir sus
labores dentro de ese grupo de trabajo y por no presentar
propuestas para subsanar el déficit presupuestal que debía
discutirse en el pleno de la asamblea.
En el caso de Devers, las críticas dirigidas por Silverio se
centraron en sus posiciones que ella calificó de poco
consistentes ya que en el pleno del concejo Marcos optó por
rechazar el presupuesto a pesar que el equipo de Finanzas lo
había revisado durante dos meses y medio y no había
presentado soluciones alternativas.
Sin embargo, para DiMarca las razones del cuestionamiento de
Silverio son otras.
“Lo que ocurre es que Marcos, Nilka y yo no somos fichas de
nadie y tratamos de votar lo que nos parece mejor para los
intereses de la población de Lawrence. ¿Porqué teníamos que
afectar el presupuesto escolar cuando el Departamento de
Policía tiene más de 700 mil dólares en horas extras y
cuando tenemos detectives que no trabajan los fines de
semana como si en la ciudad no ocurrieran crímenes esos días
y cuando, si ellos trabajan los sábados y domingos, les
pagan con sobre tiempo?”, comentó molesto.
Para ganar Marcos debe ir al pueblo
Nilka Alvarez tiene una visión diferente del problema que ha
surgido. Para ella, hay un malentendido entre Silverio y
Devers que puede subsanarse con una conversación.
“La posición de Marcos ha sido consistente. El cambió de
opinión con respecto al presupuesto luego de la
investigación que yo hice y que nos permitió ver que sí
teníamos suficiente dinero para cubrir los servicios básicos
de la ciudad sin afectar al Departamento Escolar. Cuando
hice esa exposición, Julia Silverio se encontraba enferma.
Esa es la razón por la cual Marcos no pudo ofrecer
soluciones en el Comité de Finanzas. En ese entonces todos
creíamos que el dinero no se podía conseguir”, apuntó la
concejal puertorriqueña.
Aunque disculpó la ira de su colega contra el presidente del
concejo, Nilka Alvarez arremetió contra Michael Sweeney.
“Es una persona a la que no se la puede contrariar. Si uno
no opina como él insulta a todo el Concejo. Actúa como un
niño caprichoso”, remató.
Detallando lo dicho relató que antes del debate de
presupuesto, ella estaba ayudando a un pastor hispano a
conseguir un permiso para realizar una actividad y
necesitaba un voto especial de los concejales para adelantar
el trámite. Antes del debate Sweeney se comprometió a dar su
respaldo para el religioso, pero luego se negó a extenderle
el permiso al hombre cuando ella votó en contra de pasar el
presupuesto.
“Yo estoy indignada con la pachotada que hizo. ¡Qué culpa
tiene el pobre reverendo con nuestras controversias!,
apuntó.
Al mismo tiempo criticó al vicepresidente del concejo,
Patrick Blanchette, por respaldar las criticas que se
formularon contra Devers.
“Si se trata de liderazgo, Blanchette también tiene
responsabilidad ya que como vicepresidente él debe actuar
con más decisión y salir en ayuda del presidente si ve que
éste se encuentra en apuros”, agregó.
Profundizando más en el tema de las diferencias que se han
visto entre los concejales latinos frente a determinados
tópicos, Alvarez opinó que el hecho de ser latinos no
asegura posiciones iguales en todos los temas.
“No basta ser hispano para pensar igual. Yo tengo una
posición muy férrea respecto a proteger los derechos de la
gente trabajadora. Marcos y yo siempre hemos votado en esa
misma línea. Julia tiene una posición diferente, que puede
ser tan valiosa como la nuestra. Nosotros hemos votado
muchas veces en armonía, pero lamentablemente siempre se
resaltan las diferencias”, argumentó.
A pesar de los regaños que dirigió a sus colegas Sweeney y
Blanchette, Alvarez dijo que los apreciaba sinceramente y
esperaba seguir trabajando con ellos.
Durante su entrevista con nuestro periódico, Nilka Alvarez
le envió un concejo a Marcos Devers.
“Marcos todavía tiene tiempo de recuperarse. Su mejor
estrategia es lanzarse al pueblo latino y pedirle su voto.
Además, hay que motivar a nuestra gente y reanimarla porque
ellos están muy desanimados. Todos tenemos la obligación de
devolverles un sentido de esperanza. Ese debería ser nuestro
lema de campaña”, apuntó.
Ahora estamos más divididos
Finalmente, consultado por Siglo21, el ex candidato a la
alcaldía Ralph Carrero se mostró hondamente preocupado por
el rumbo que lleva la política local hispana.
“Este es un tiempo en que los latinos deberíamos mostrar los
avances que hemos tenido y con este fuego cruzado de ataques
no salimos muy bien parados. Estamos revelando que el
liderazgo hispano está ahora más dividido que antes”, opinó.
Para Carrero, que si nuestros políticos no modifican su
conducta en las próximas elecciones municipales peligran
muchas de las importantes conquistas que hemos conseguido.
“Podemos perder la presidencia del Concejo. También, le
restamos posibilidades a los nuevos candidatos latinos que
ahora se postulan y la meta la alcaldía se aleja cada vez
más, indudablemente”, señaló.
Para concluir, resaltó la necesidad de abrir las líneas de
comunicación entre los líderes hispanos y se ofreció a
realizar esa gestión una vez que concluya la presente
campaña electoral. |