Edición Actual

 

Archivo

Edición No. 117  [Miércoles Agosto 06, 2003]

 

 

 
    Portada
    Editorial
    Opinión
    Regional
    » Massachusetts
       - Lawrence

    » New Hampshire
    Suplemento
    Miscelaneas
    Deportes
    English Section

   

    Nosotros
    Sugerencias
    Media Kit

   

Editorial
Hipocresías del sistema...
Laboy y el doble rasero de las autoridades

Si el bochorno de Superintendente Escolar de Lawrence Wilfredo Laboy fue noticia de primera en los principales medios de comunicación del país se debe a la tremenda ironía que encierra el caso y a la manera tan descarnada que ha puesto en evidencia la hipocresía del sistema y el doble rasero que tienen las autoridades estatales y locales para medir a sus amigos y al resto de los mortales.

No deja de ser irónico que el Superintendente Laboy no haya podido pasar un exámen de alfabetización en inglés cuando él mismo acaba de desemplear a 24 maestros latinos que no lograron demostrar que son capaces de hablar con soltura en el idioma inglés, requisito fundamental que se exige ahora para dar clases en las escuelas del Estado.

Nadie debería calificar al profesor Laboy de inepto en su profesión por no tener una perfecta puntuación o algunas faltas en su gramática inglesa. Hay profesionales extranjeros en este país que desempeñan altos cargos y que necesitan, aún después de vivir 40 años en USA, de la asistencia de eficientes secretarios para redactar una carta o mejorar su dicción. Y nadie pone en tela de juicio sus habilidades profesionales.

Pero esa misma comprensión que las autoridades del Departamento de Educación, entre ellos el comsionado David P. Driscoll y el mismo gobernador Mitt Rodney han mostrado hacia Laboy, deberían hacerla extensiva también hacia los profesores que no aprobaron el test de inglés y para los estudiantes que no pasan el MCAS.

Lamentablemente, el rasero es distinto: Laboy tendrá una cuarta oportunidad para pasar el “estúpido” examen, en tanto continúa en su puesto y consigue un jugoso aumento que eleva su salario a $156 mil 560, que en esta ciudad de obreros resultan una cachetada en el rostro de la gente. En cambio, muchos de los maestros cancelados de las escuelas de Lawrence hoy están martillando clavos, realizando otras labores fuera de la educación o tal vez siguen desempleados.

De igual modo, los estudiantes que no pasan el MCAS, un examen igualmente “estúpido”, se les niega el diploma y se cierran para ellos las puertas de un futuro.

Podemos cuestionar la personalidad impositiva del profesor Labor, que tanta resistencia ha creado en la ciudad y aún criticar algunos de sus programas, pero no podemos ignorar su capacidad profesional, los avances que ha logrado en las escuelas y sobretodo, su pasión por la docencia.

No criticamos al profesor Laboy por haber fallado en el examen de inglés. Pero en esta crisis, a nuestro juicio, él ha fracasado en demostrar sus condiciones de líderazgo. Como el jefe más alto del sistema escolar de Lawrence, Laboy tiene la obligación de predicar con el ejemplo. Aceptar el fracaso y tratar de enmendarlo con humildad sería un excelente modelo a seguir para los maestros y los estudiantes que están en su misma situación.

Otra muestra de liderazgo y comprensión sería extenderle la mano a esos colegas que siendo excelentes docentes como él, tienen que vencer una dura prueba. Laboy, debería tomar el ejemplo de otros superintendentes del estado que han hecho valer su posición para retener en sus escuelas a aquellos buenos maestros que fallaron en el examen de inglés.

 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

 


  
enDesignStudio™ es una compañía de MVeNetwork™
  Está prohibida la reproducción total o parcial de la página
  Copyright © 2001-2003, Periódico Siglo21
  Todos los derechos reservados