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Trato preferencial a Laboy provoca
ira en la comunidad latina
- por Adriana Recchia
Mientras las autoridades
estatales y locales se alineaban para defender al
Superintendente Escolar de Lawrence, quien ha sido reprobado
tres veces un examen para medir sus habilidades en el idioma
inglés escrito, líderes de la comunidad latina lo
cuestionaron duramente y exigieron que las mismas
oportunidades que se le brindan a Wilfredo Laboy se les
concedan también a los maestros que fueron despedidos de las
escuelas por no tener la fluidez en la lengua inglesa que
exige la nueva ley aprobada en las elecciones pasadas y que
requiere que todos los maestros hablen inglés en las aulas.
Por segunda semana consecutiva, Wilfredo Laboy ha sido
materia de enconados comentarios en la ciudad. La semana
pasada, captó el interés de la opinión pública cuando se
conoció que había recibido un incremento de haberes que
elevaba su sueldo a $156,000. La noticia se ventiló en medio
del debate del presupuesto de la Ciudad en el que se aprobó
un corte de $2,5 millones para el Departamento de Escuelas y
todavía estaba fresca en memoria colectiva el despido sin
sueldo de los 24 profesores hispanos que no pudieron aprobar
el examen de inglés.
El sonado aplazo de Laboy atrajo a Lawrence a todos los
medios de prensa angloamericanos del estado y fue
profusamente discutido en los medios radiales de la ciudad.
La presión pública obró efectos inmediatos. Pocas horas
después de estallado el escándalo se conoció que los
profesores despedidos y las autoridades escolares habían
entrado en negociación para discutir los términos de un
próximo reingreso de los docentes al sistema escolar.
Los profesores han contratado a un abogado que los está
asesorando en las negociaciones. El superintendente Laboy
informó que las propuestas de trabajo podrían estar listas
en dos semanas y luego pasar al Comité Escolar para ser
aprobadas.
Laboy debe quitarse la máscara
En el marco de este debate, el presidente del Concejo
Municipal, Marcos Devers fustigó a Laboy y demandó que no se
tengan dobles estándares para evaluar a los maestros y al
Superintendente.
“Es hora que Laboy reconozca de dónde viene. Él es hispano
como nosotros y debe quitarse la máscara que se pone cuando
está con los sectores más conservadores de la ciudad. El
Superintendente debe devolverle a todos los maestros sus
puestos y darles la oportunidad de pasar otro examen. Él
debería decirle a esos maestros: “yo también fallé y vamos
todos a pasar la prueba”, opinó.
Por su parte, Ralph Carrero, quien formó parte del Comité
Escolar por más de 10 años, cuestionó en el Superintendente
sus cualidades de líder para dirigir el complejo sector
educativo de la ciudad.
“Laboy ha mostrado dedicación en su trabajo, pero ha fallado
como líder. Un líder tiene que ser capaz de inspirar a
quienes están bajo sus órdenes. Calificar de estúpido al
“test” que le hicieron no es la mejor prueba de liderazgo.
Hubiera sido mejor que reconociera que no estaba debidamente
preparado para la prueba y se comprometiera públicamente a
pasarla con éxito en la próxima oportunidad”, dijo.
Carrero también criticó el doble mensaje que envían las
autoridades a la población al eximir de responsabilidades al
profesor Laboy no obstante que falló tres veces en la prueba
de inglés que es requisito fundamental para ejercer el
cargo, pero que despide sin contemplaciones a cientos de
maestros en todo el estado porque ellos no dominan el inglés
conversacional.
“Una ley tiene que ser justa para todos. Los profesores
tienen ahora la posibilidad de tomar acciones legales contra
el Departamento Escolar y ponerle presión para que no se
cometan injusticias en el tratamiento diferente que otorga a
los funcionarios y maestros”, remarcó.
Comité Escolar: De mal en peor
Para rematar la situación del sector educativo, empantanado
con una aguda crisis presupuestal, los débiles resultados
del MCAS y los trámites de la acreditación de la escuela
secundaria todavía en el limbo, se supo esta semana que dos
nuevos miembros del Comité Escolar de la ciudad decidieron
abandonar el cargo. A escaso mes de las elecciones
municipales, Nancy Kennedy y Pedro Arce desistieron de
presentar sus boletas de nominación ante la Oficina de
Elecciones. Anteriormente, Suzanne McHugh Piscitello, una
veterana miembro de ese organismo había dado a conocer que
tampoco se presentaría en la próxima justa electiva.
Por primera vez en muchos años, dos distritos escolares
carecen de candidatos en estas elecciones, lo que dice mucho
del escaso interés que tienen los vecinos de la ciudad por
respaldar al sector educativo, a pesar que hay un consenso
general de considerar a la educación como el tema más
importante para ser atendido en Lawrence.
En conversación con Siglo21, Pedro Arce dijo que varios
factores influenciaron en su decisión, entre ellos, la
partida de sus colegas Kennedy y Piscitello; la politización
que él percibe se viene desarrollando al interior del Comité
Escolar y la desilusión que le ha causado el comportamiento
del superintendente Wilfredo Laboy.
“Me desilusiona un poco sus excesivas exigencias en momentos
en que se estaba despidiendo a varios profesores y Lawrence
se encuentra inmersa en una crisis económica de magnitud”,
dijo Arce, quien ha sido un conocido e incondicional
defensor de Laboy.
A pesar de sus declaraciones, corrió por la ciudad el rumor
que Arce no había podido reunir las firmas suficientes para
acreditar su candidatura. Inicialmente, él había
representado al distrito B, pero al mudarse de casa, meses
atrás, quedó en el C y en estas elecciones debía enfrentarse
a su compatriota, Jorge González, quien es delegado de esa
zona en el Comité Escolar.
Al conocer la situación en la que queda ese organismo, Ralph
Carrero fustigó duramente a Arce por no haber hecho público
oportunamente su cambio de domicilio, lo que ha desinformado
a la población y abortado la posibilidad que otros
candidatos se presenten por el distrito B.
“Arce es un irresponsable. La gente tiende a respetar a los
incumbentes y muchas personas creían que él todavía mantenía
su antigua dirección”, dijo.
Pero, la apreciación de Carrero es para otros sectores nada
más que una excusa. Para ellos, hay tanta responsabilidad en
Arce, como en otros líderes y políticos de la zona que sí
sabían de estos cambios y no los supieron aprovechar para
buscar con tiempo un reemplazo en ese distrito. Una vez más,
está en el tapete la desorganización de la comunidad latina
“Oíste” abriría un capítulo en Lawrence
Y a propósito del tema, recientemente se supo que vino a
Lawrence, Giovanna Negretti, directora de la organización
“Oíste”. Ella estuvo reunida con varios líderes de la
ciudad, entre ellos, el alcalde Mike Sullivan y varios
dirigentes latinos con el objetivo de analizar la
posibilidad de abrir un capítulo de esa institución en esa
zona.
En Boston, “Oíste” ha desarrollado una interesante labor de
organización política de la comunidad latina de esa ciudad.
En Lawrence, los hispanos necesitan más que nunca de un
apoyo de ese tipo. Esperamos con que también en esta área,
su influencia sea positiva. |