Opinión
Perspectiva
Por el suelo el liderazgo hispano; a
propósito
- por Angel Rafael Rivera
Cuando varios candidatos
latinos se lanzaron a la conquista de la alcaldía de
Lawrence hace tres años y la efervescencia política entre la
comunidad hispana alcanzó niveles nunca antes vistos, los
gringos se acobardaron y los candidatos angloamericanos de
pronto se volvieron más patriotas que George Washington.
Armados hasta las narices con banderas norteamericanas
hicieron un llamado silencioso y malintencionado a votar por
los candidatos anglos. Y funcionó.
En estas elecciones aún no se han visto las banderitas, pero
la prensa anglosajona se está encargando de pregonar un
mensaje subliminal: “Vote anglo, los hispanos no sirven”.
Lo hemos visto con las exageradas y continuamente machacadas
e insistentes noticias sobre el caso del superintendente
escolar Wilfredo Laboy y con el presidente del Concejo
Municipal, Marcos Devers, por éste haber pagado tarde los
impuestos sobre la propiedad. Al representante estatal
William Lantigua estoy seguro que lo tienen en la mirilla.
En el caso de Devers, un reportero lo llamó un día jueves
para cuestionarlo sobre el pago de sus impuestos por la
propiedad el cual estaba atrasado. Según el concejal él le
explicó al periodista que todo había sido un error del
servicio postal pues la factura le había llegado a una
dirección vieja. No obstante, una hora después de esa
llamada telefónica Devers radicó el pago de $2,062. ¿Asunto
cerrado? Así debió de ser, pero no fue así para los que ya
tienen como estrategia empañar el liderazgo político de los
hispanos.
La noticia no salió el viernes, ni el sábado, ni siquiera el
domingo. No. Salió seis días después, el miércoles de la
siguiente semana. ¿Por qué? Porque después que Devers le
malogró la primicia al reportero había que seguir buscándole
cinco patas al gato investigando no solo candidatos
políticos nuevos y veteranos, sino a los que ya incluso no
están corriendo como es el caso de Pedro Payano que le
sacaron a relucir una cantidad de impuestos atrasados tan
efímera que dan ganas de reír.
En el caso del Superintendente, aunque él no es un candidato
político, la explotación de la noticia de que éste no pasó
la prueba de inglés en tres ocasiones sirve al propósito de
empañar la imagen de los hispanos en puestos de poder. Y
nosotros, desgraciadamente, le hemos hecho el juego a la
prensa anglosajona en contra de nosotros mismos.
Tanto en el caso de los presuntos pagos atrasados de
impuestos como en el de Laboy, y de otros que llagarán
cuando sea conveniente, la idea es poner por el piso el
liderazgo hispano a propósito.
El mensaje es subliminal y va dirigido exclusivamente a la
comunidad angloamericana. Como es el caso de los impuestos.
En general a los hispanos les importa un pepino si sus
políticos pagan a tiempo o no sus impuestos; a los gringos
sí les molesta esa vaina.
Tal como sucedió con las banderitas hace tres años y ahora
con la explotación de noticias negativas en contra de los
candidatos hispanos justo en época de elecciones, la prensa
anglosajona –siempre presta a defender sus intereses– no le
está hablando a los hispanos, les habla a los gringos y
éstos captan muy bien el mensaje de quienes les han dictado
elección tras elección por quiénes deben votar.
Nosotros también sabemos por quién votar, y no porque nos
los dicten. Ante tan mala intención de nuestros adversarios,
mantengámonos unidos. |