Deportes
Merengue y samba despiden los
Juegos Panamericanos
Un alegre y colorido toque
de samba brasileira predominó en la ceremonia de clausura.
SANTO DOMINGO - Como mejor lo podía hacer, con la alegría
del merengue y el calor del pueblo dominicano, los XIV
Juegos Panamericanos de Santo Domingo-2003 le dieron su
adiós este domingo a los deportistas de las Américas,
quienes volverán a reencontrarse en la cita de Rio de
Janeiro-2007.
Diecisiete días de competencias, en los que el espíritu
olímpico abrazó a más de 5,300 atletas del continente que se
trenzaron en una interesante lucha en 35 disciplinas
deportivas, finalizaron la noche del domingo cuando la llama
olímpica dejo de flamear radiante en el Estadio Olímpico
Juan Pablo Duarte.
El presidente de la Organización Deportiva Panamericana
(Odepa), el mexicano Mario Vásquez Raña, clausuró las justas
quisqueyanas, las que calificó de “grandes y maravillosas”.
“No hay países pequeños cuando se tiene orgullo y visión.
Los Juegos de Santo Domingo-2003 pasarán a la historia
porque nos enseñaron lo que se puede hacer y lo que no se
debe hacer. Nos vemos en Rio de Janeiro, en el 2007”, dijo
el dirigente mexicano al despedir los XIV Juegos
Panamericanos.
A su turno, el presidente del Comité Organizador Local
(Copan), José Joaquín Puello, llamó a los más de 30,000
asistentes en el máximo coliseo dominicano a gritar a una
sóla voz: “¡Misión cumplida!... ¡Misión cumplida!... ¡Misión
cumplida!”.
“Esta noche, con estas dos palabras cargadas de inmensa
alegría, pero de tristeza al ver marchar hacia sus países a
nuestros hermanos deportistas de América, despedimos los
Juegos Panamericanos de Santo Domingo-2003, y les damos las
gracias a los atletas por compartir los 17 días más
importantes de nuestra historia republicana”, agregó Puello.
A las palabras de los dirigentes deportivos, entonces
prosigió la entrega de la bandera de ODEPA por parte del
alcalde de Santo Domingo, Roberto Salcedo, a su homólogo de
Río de Janeiro, César Maia, que la besó cinco veces ante las
cámaras de los reporteros gráficos.
Poco después, se desplegó en el césped del estadio una
gigantesca tela con la imagen de Río de Janeiro, de 17,000
metros cuadrados, que fue presentada como el tejido mayor
del mundo, que dio paso al desfile de “Mangueira”.
Una fiesta multicolor del popular carnaval de Rio de Janeiro
se tomó el escenario con un espectáculo típico carioca, que
tuvo samba, ‘meninas’ despampanantes y la intervención del
cantante Alexandre Pires, uno de los artistas brasileños más
populares del momento y ganador de un Premio Grammy.
Los ritmos frenéticos de la bailarinas brasileñas de
“Mangueira”, con 14 títulos en su haber en los Carnavales de
Río, fueron acompañados en la vuelta al estadio por los
deportistas brasileños que participaron en los Juegos que
pasaron el testigo a Río.
Luego, como espectáculo central, el merengue del quisqueyano
Juan Luis Guerra, en compañía de su sobrina política, la
Miss Universo-2003, la dominicana Amelia Vega, despidieron
la cita panamericana con las mejores canciones del espigado
cantante, quien llamó a los atletas a que “Ojalá llueva café
en el campo”... de Rio de Janeiro. |