Nota Editorial
Si cree que la educación es costosa, considere el precio de
la ignorancia
Negar la educación a los
inmigrantes ilegales podría tener repercusiones negativas en
el progreso general del país. La ignorancia desintegra
naciones y lleva los pueblos al caos.
Información sobre el costo de la educación de los
inmigrantes ilegales, distribuída recentiemente a los medios
de comunicación por una agencia de noticias con base en
Washington, está creando controversia y dividiendo la
opinión pública.
La misma alega que se están gastando 7 billones de dólares
para educar a niños y adolescentes indocumentados que se
deberían destinar para otras cosas. Lo que la misma no
aclara es si los 7 millones se gastan anualmente o en varios
años.
Y aunque la información se atribuye a la Oficina del Censo
no se ofrece evidencia fuerte para substanciarla. Además, no
se citan fuentes alternas ni otras declaraciones que den
balance a la información.
Pero, aunque fuese rigurosamente cierto, ¿qué hay de malo en
que se eduquen los niños ilegales?
Las personas y entidades que no están de acuerdo con la
educación y el desarrollo intelectual de estos niños deben
tener un concepto errado del significado de la educación.
Además, decir que el desbalance de los presupuestos
estatales es ocasionado por el gasto en la educación de
niños indocumentados en una exageración grotesca. Lo que
está desangrando al país y debilitando la economía es el
dinero gastado en la injustificada guerra contra Irak, cuyo
final no está por verse. Para empeorar la situación las
ventajas impositivas concedidas a las grandes corporaciones
tampoco ayudan al país ni al inviduo común.
Si el presupuesto determinado por los diferentes estados
para la educación de los niños se hace extensivo para la
educación de los ilegales eso no es un error sino una
decisión justa y sabia que beneficiaría a todos a largo
plazo.
El proceso de educar a las nuevas generaciones, incluyendo
los indocumentados, es una responsabilidad compartida como
contribuyentes y como seres humanos.
¿Qué saldo positivo puede resultar de negarle educación a
este segmento de la población? Los niños de los immigrantes
ilegales, le guste a la extrema derecha o no, serán parte de
la América del futuro.
Pero siempre existe alguien dipuesto a buscar chivos
expiatorios cuando la economía falla, y gente lista a
señalar con dedo acusatorio a los indocumentados.
La gente ya sabe que la falta de seguros de salud es un
problema en el país y que más y mejores maestros se
necesitan en todas las escuelas, particularmente en las
comunidades pobladas por inmigrantes. Pero negar a los niños
indocumentado la educación que reciben no es sólo una medida
contraproducente sino una acción cruel que no ayudaría el
proyecto educacional en si.
Si se aplicaran la leyes de inmigración y gente de los
países en vías de desarrollo dejase de arrivar a los Estados
Unidos, la economía se vería seriamente afectada sin la mano
de obra poco costosa que ellos proven. Y no es sólo una
puñado de compañías las que se benefician del trabajo de los
inmigrantes ilegales. Es un gran número de industrias que
emplea grandes cantidades de ellos para trabajar en los
empleos de los niveles más bajos en la escala del mercado
laboral.
La intención de evitar que la educación llegue a los niños
ilegales es discriminatoria y en cierto modo segregacional.
Sin pretender ofender se dice que el Presidente Goerge W
Bush, graduado de la Univeridad de Yale, a veces durante sus
discursos encuentra palabras que le obligan a hacer una
pausa en la lectura. Otras veces le falta vocabulario al
responder a las preguntas en las conferencias de prensa. Más
de una vez se ha dicho que él es astuto pero no brillante.
¿Es este presidente un hombre que valora la educación en
forma diferente?
Una población indocumentada e ineducada se puede mantener al
margen del desarrollo del país e indefinidamente controlada.
¿Es esa la intención de aquellos que ven aumentar el número
de indocumentados Latinos?
Negar la educación a los inmigrantes ilegales podría tener
repercusiones negativas en el progreso general del país. La
ignorancia desintegra naciones y lleva los pueblos al caos. |