En Lawrence, Lynn y
Salem:
Podrían subirle $200 a la póliza de seguro de carros
Las aseguradoras dicen estar
perdiendo dinero en Massachusetts, pero el presidente de
John Hancock Insurance de Boston, que hasta el 2001 ganaba
un sueldo de $8,25 millones, el año pasado le fue aumentado
a la astronómica suma de $21,7 millones.
BOSTON.- Las compañías aseguradoras han vuelto a la carga
contra el consumidor, sometiendo a la División de Seguros de
Massachussets una nueva y escandalosa propuesta que busca
aumentar 123 dólares al usuario promedio del área
metropolitana, pero si fuera aprobada, en los suburbios como
Lawrence, Lynn y Salem, el aumento se aproximaría a 200
dólares en la póliza que ampara los vehículos de motor.
De hecho la solicitud ha encontrado una considerable
resistencia en muchos de los miembros de esa comisión que
tiene a su cargo evaluar la tarifa de la póliza de seguro de
vehículos, algunos de los cuales han considerado desde ya,
exagerado el 12.4 por ciento de aumento que ha sido
demandado.
Igualmente la petición de las compañías aseguradoras ha
encontrado la oposición de la oficina del Fiscal General del
Estado, la Academia de Abogados, grupos de defensa del
consumidor y legisladores que han considerado “excesivo e
injustificado” el reclamo.
De acuerdo a la ley del estado, la Comisionada de Seguros,
Julianne M. Bowler, debe someter anualmente una revisión de
la tarifa de seguros de automóviles, la cual debe ser
conocida antes del 15 de diciembre. La propuesta de las
aseguradoras ha sido esta vez la más alta sometida en los
últimos cuatro años.
El año pasado la industria de seguros de automóviles
solicitó un aumento en la tarifa de un 7 por ciento, pero la
Comisión sólo le concedió un 2,7 por ciento, lo que hace
presumir a los entendidos que esta vez la petición ha sido
exagerada con la esperanza de obtener la proporción real que
andan buscando las aseguradoras.
Lo que alegan
Uno de los más fuertes alegatos que hacen las aseguradoras,
es que Massachusetts tiene el índice de accidentes más alto
en la nación y las demandas por lesiones corporales están
por encima de 10 por ciento en proporción al año pasado.
Es así como Daniel Johnston, presidente del Buró de
Aseguradoras de Automóviles, que representa a la industria
de seguros en Massachusetts, afirma que el promedio actual
del coste de la póliza vehicular aquí es de $1.022, la cual
considera inadecuada porque de cada $100 que han obtenido de
beneficio este año, las aseguradoras supuestamente han
debido pagar $103,40 en demandas y gastos de operación.
Alega que por esa situación, de mas de 30 compañías
aseguradoras que operaban en Massachussets hace cuatro años,
hoy apenas quedan 20, el nivel más bajo en todo el país,
atribuyéndolo al hecho de que el negocio de seguros de
automóviles en Massachussets no es beneficioso.
Añadió que esa alegada estampida es generada por las
demandas corporales, que según él, aumentaron a través del
estado en un excedente de 10,4 por ciento el último año,
mientras que los accidentes aumentaron en 3,7 por ciento.
También dijo que el número de lesiones creció a 35,5 por
cada 100 accidentes. En 1990, el promedio era 26,4 por 100.
Dijo que esas retiradas de las aseguradoras podría no
preocupar a quienes se oponen al aumento de la tarifa, pero
“nosotros confiamos en la administración Romney”, aduciendo
que su petición está por debajo del aumento del 35% que para
el 2004 dispondrá el gobierno estatal en el costo del
transporte subterráneo. Dijo que sólo ese aumento representa
casi el triple de lo que están pidiendo ellos.
La resistencia del fiscal
En tanto las aseguradoras recurren a números no del todo
evidentes para justificar el reclamo de aumento que hacen,
Glenn Kaplan, auxiliar del fiscal general de Massachussets
para la división de seguros, acusa a la industria de usar
“métodos de contabilidad dudosos” para inflar valoraciones
de costes y bajar los informes de beneficios.
Adelantó que esa oficina trabajará para derrotar el aumento
propuesto para la tarifa de seguro de vehículos, destacando
que “el aumento de un 12.4 por ciento que piden para el 2004
es injustificado”.
El representante de la oficina del fiscal general Thomas
Reilly puntualizó que “los aseguradores han cambiado el
modelo matemático usado para calcular sus beneficios y
adoptado una metodología que disimula mucha de su renta
proyectada”.
Los abogados
Por su parte, la Academia de Abogados Litigantes en las
Cortes de Massachussets se opuso a la petición presentando
un documento en una vista pública del Buró de Seguros
contentivo de un amplio listado de las argucias que según
afirma usan las aseguradoras para “estafar al consumidor”.
Michael C. Najjar, vocero de los profesionales del derecho,
quien leyó la exposición en voz alta, dijo que ellos no
creen en las estadísticas de las demandas por daños
corporales que alegan las aseguradoras para tratar de
justificar el 12,4 por ciento de aumento que reclaman.
“La información que tenemos hace volar en pedazos la
historia”, haciendo referencia a los argumentos de la
industria aseguradora, precisando que la única razón por la
que han subido las demandas corporales es porque en el 2002
hubo un aumento de 73.000 vehículos más registrados en
proporción al 2001.
La tapa al pomo
Ponerle la tapa al pomo fue lo que hizo el Representante
Michael Costello, D-Newburyport, al referirse a la petición
de las aseguradoras diciendo que no perderá el sueño para
pensar en defender la solicitud por la supuesta pérdida de
dinero y mucho menos creer la historia de que todas van a
dejar el estado.
Costello, quien es miembro del comité de seguros de la
legislatura advirtió que lo primero de todo es que no cree
que sea verdad lo que están alegando las aseguradoras, y
segundo porque “es duro tener condolencia cuando se tiene
conocimiento de cuánto se le está pagando a muchos de sus
ejecutivos” en la industria de seguros.
Fue entonces cuando el legislador le dio el golpe de gracias
a las aspiraciones de las aseguradoras, las que alegan
pérdidas para pedir un exagerado aumento en la póliza de
autos, mientras David D’Alessandro, CEO de John Hancock
Insurance, que hasta el 2001 ganaba un sueldo de $8,25
millones, el año pasado le fue aumentado a la astronómica
suma de $21,7 millones. |