Licencia de conducir para indocumentados
También debe aprobarse en Massachusetts
La matrícula consular que
impulsaron los mexicanos y ahora la licencia de conducir
para indocumentados, son conquistas que ya se han logrado en
varios estados de la Unión y en otras áreas del país son
actualmente materia de lucha de las organizaciones
defensoras de los inmigrantes.
La reciente aprobación en California de la licencia de
conducir para los conductores indocumentados enciende una
luz de esperanza para los inmigrantes ilegales de nuestra
región que vienen luchando desde hace tiempo por ese
beneficio.
Después de dos años de rechazarla, el gobernador
californiano Gray Davis finalmente le dio luz verde al
proyecto, sin duda alguna para granjearse los votos de los
inmigrantes californianos que necesita desesperadamente para
salir victorioso de las elecciones en las que se juega su
destitución.
Actualmente, en Massachusetts una ley similar se está
estudiando en el Parlamento y del mismo modo que sucede en
otros estados del país, el proyecto tiene enconados
enemigos, pero también grandes posibilidades de ser
aprobada. Y la victoria de California puede valer también
aquí si las organizaciones de inmigrantes de nuestra región
comprenden el valor que tuvo la presión política ejercida
por los californianos que ayudó a “convencer” a Gray de los
beneficios de firmar esta pieza legislativa.
La influencia política de las comunidades inmigrantes cada
día ejerce mayor presión en los gobiernos estatales de los
Estados Unidos. La matrícula consular que impulsaron los
mexicanos y ahora la licencia de conducir para
indocumentados, son conquistas que ya se han logrado en
varios estados de la Unión y en otras áreas del país son
actualmente materia de lucha de las organizaciones
defensoras de los inmigrantes.
Así como ocurrió en California, actualmente en Phoenix,
Houston y la costa central se realizan marchas frente al
Capitolio y huelgas de hambre para empujar la aprobación de
esta legislación.
Estamos convencidos que la ley tendrá un impacto positivo
también en Massachusetts y, por esto, creemos que debe ser
aprobada por nuestros parlamentarios.
Obtener una licencia de conducir sin tener que mostrar el
estatus migratorio garantiza los derechos humanos amparados
por la Constitución de los Estados Unidos, especialmente el
derecho al trabajo a los miles de inmigrantes indocumentados
que contribuyen a la economía nacional y a la de sus países
de orígen. Al mismo tiempo, incrementará la seguridad en las
carreteras ya que los conductores deberán pasar ahora un
exámen de coducir y tendrán que adquirir un seguro para sus
vehículos.
Aquellos que están en contra de la ley, alegan que otorgar
licencias para indocumentados resultaría altamente peligroso
para la seguridad del país en tiempos de lucha contra el
terrorismo. Sin embargo, este argumento queda rebatido por
el contenido de la ley que especifica que se registrarán las
huellas digitales y los datos personales que ayudarán a
verificar la identidad de miles de inmigrantes que hoy se
encuentran en las sombras.
Existen suficientes pruebas de las contribuciones enormes
que hacen los inmigrantes a la economía norteameriana, que
superan los 10 mil millones de dólares anuales. Los 8
millones de indocumentados pagan impuestos y son la mano de
obra barata que sostiene en pie a miles de empresas de este
país.
Por estas razones, los inmigrantes sin papeles merecen el
mismo respeto que cualquier otro trabajador de los Estados
Unidos. Si ellos pueden picar comida, limpiar oficinas y
cuidar niños, también pueden manejar. |