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Edición No. 123  [Miércoles Septiembre 17, 2003]

 
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La eternidad de Pablo
 - por César Sánchez
   Beras

El mes de septiembre es particularmente importante en la vida del hermano país de Chile. Así como los son febrero, abril y junio en la vida social e histórica de República Dominicana, así como lo es julio en la cultura norteamericana, de igual modo lo es septiembre en la vida de Chile.

El próximo 23, los chilenos y por extensión los seguidores de la buena poesía, recordaremos aquel 23 de septiembre de 1973, cuando el mundo literario fue conmocionado con la muerte de Neftalí Reyes Basoalto. El parnaso suramericano perdió su premio Nóbel de 1971, las fuerzas sociales democráticas su más alto y digno representante y sobretodo, el universo creativo, vio descender a la tierra, a un genuino precursor de la disidencia leal y del respecto a las libertadas públicas.

Su integridad como ser humano, su ser abanderado de los más nobles ideales para el nacimiento del nuevo hombre americano, sólo fue superado, por su grandeza artística. Su multiplicidad de temas en su accionar poético, su manejo impecable de los recursos más variados del lenguaje, su vida misma hecha poesía al lado de los pueblos del mundo, hicieron con justeza, que el mundo reconociera en Pablo Neruda, al poeta que era capaz de cantarle a los temas amatorios, a los temas sociales, a los temas políticos, a la naturaleza virgen y accidentada del sur de América, sin dejar de ser auténticamente un poeta comprometido primero con la libertad artística y con la libertad del hombre.

Algunos datos biográficos de Pablo Neruda
Nació bajo el nombre de Neftalí Reyes, en un pueblito llamado Parral, el 12 de julio de 1904. Hijo de José del Carmen Reyes y Rosa Basoalto. Estudió Pedagogía y Francés en Santiago de Chile y publicó allí sus primeros versos.

En 1923 publica su primer libro CREPUSCULARIO, en esta fecha también escribe EL HONDERO ENTUSIASTA, pero este no se publicaría sino hasta 1933.

En 1924 da a conocer uno de sus libros fundamentales: VEINTE POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA, quizás el más conocido de los libros de Pablo Neruda.

Para la fecha de 1934 comienza su carrera diplomática, cuando es designado cónsul en España, luego le seguiría Francia y otros países de Europa.

Los temas de Neruda
Aunque el gran tema de Pablo Neruda es el amor, a través de toda su obra encontramos una simbología muy particular, nacida quizás en sus primeras memorias, en su infancia, en esa época de la inocencia en donde el ser humano moldea su identidad como persona.

Su amor por el mar puede ser palpado en sus versos, y en toda su vida misma, sus casas en las playas, sus decoraciones basadas en restos de buques de velas, sus construcciones poéticas con vocablos referentes al mundo marino (costa, astrolabios, faros, algas, arenas, agua, buques, marineros, etc.) también en los títulos de sus libros ( Estravagario, Río Invisible, Barcarola, Los Versos del Capitán, Memorial de Isla Negra, etc.)

Hay un “mundo nerudiano” que es dominado por el amor por la naturaleza, por todos los aspectos que conforman la vida simple de los seres humanos. Sus títulos sugieren ese mundo que él conoció en su infancia y que fue ratificado al conocer tantos mundos disímiles en su actividad diplomática y partidista. Las Uvas y el Viento, Canto General, Residencia en la Tierra, Confieso que he vivido, son pruebas fehacientes del amor de Neruda por la naturaleza y en especial por la vida de la América Morena, la América descalza, la América pobre, la América que él vio con sus ojos de poetas y de hombre solidario con las causas sociales. Sus odas recogidas en varios libros no son mas que un canto por todo lo simple que conforma el mundo de los seres humanos pero que al ser cantado por un poeta cobran vida como material poético.

La militancia política
Paralelamente con su actividad artística, Pablo Neruda desarrolló un gran amor por el ser humano, su sensibilidad como poeta fue puesto al servicio de una militancia pública en un partido de izquierda y esa identidad política como conciencia de clase, se percibe en sus obras escritas y en sus lecturas a los grandes públicos chilenos, como son los mineros, los trabajadores ferroviarios, los obreros, campesinos y en especial los indígenas.

Ese crecimiento como ser social, lo motiva a participar activamente en buscar refugio para los miles de perseguidos durante la Guerra Civil Española, su solidaridad a toda prueba le lleva a correr grandes riesgos en la búsqueda de salvo conducto para los disidentes no sólo de España, sino de sus propios compatriotas.

Su evolución política
El conocimiento directo de la pobreza de los pueblos de América y las desigualdades sociales de Chile, aceleran su desarrollo político, desarrollo que se ve planteado en libros como: Las uvas y el viento, Plenos Poderes, Para nacer he nacido, Canto General, entre otros. Muchos de estos libros nacieron de su visita a Europa, especialmente Rusia y Praga y de sus lecturas a los grandes públicos de trabajadores y mineros.

Libros
Crepusculario
Veinte poemas de amor
Residencia en la tierra
Tercera Residencia
Canto General
Las Uvas y el Viento
Odas Elementales
Cien sonetos de amor
Estravagario
Canción de Gesta
Cantos ceremoniales
Plenos Poderes
Memorial de Isla Negra
Los versos del capitán
Confieso que he vivido
Para nacer he Nacido
Barcarola
Elegía.

Su muerte
Neruda murió en una de las épocas más difíciles de la historia moderna de Chile, El bombardeo al Palacio de la Moneda el 11 de Septiembre de 1973, que cobró la vida de Salvador Allende, la convulsión social de Chile ante el hostigamiento de los EU, la embestida del General Augusto Pinochet y la muerte de su amigo Salvador Allende, lo sumieron en una gran depresión y sentimiento de soledad que terminó con su vida el 23 de septiembre de 1973, apenas dos años después de habérsele concedido el Premio Nóbel de Literatura, convirtiéndolo en el tercer latinoamericano en ganarlo, pues antes lo habían logrado, Gabriela Mistral y Miguel Ángel Asturias.

Pero su genialidad artística, su humanismo y vocación de libertad, su respeto por la pluralidad y su amor por América, lo convirtieron no solo en el chileno más universal, sino también en un símbolo de las libertades públicas y la inspiración creadora. Con su premiación como Nóbel de Literatura el 21 de Octubre de 1971, se hizo reconocimiento a los pobres, a los mineros, a los indígenas, a los disidentes ideológicos, los cuales eran representados dignamente en sus versos de amor. Finalmente queremos dar dos ejemplos de los mundos nerudianos.

Su permanencia como poeta
A 30 años de su partida, su poesía cobra más vigencia en Chile, pues todavía este hermano país del sur de América, padece muchas de las desigualdades que Neruda mostraba en sus versos. El mundo americano espera la llegada de la sociedad nueva que anunciaba el poeta en sus textos y que fue lacerada en sus inicios por la intransigencia militar chilena y la complicidad criminal de organismos políticos internacionales. Pero por encima de todo esto, su poesía hoy es más vigente que nunca, porque necesitamos de su voz para cantarle al amor como él lo hizo, con la devoción que él amara a Matilde, con la entereza que él idolatró a Chile, con la grandeza que él le cantó a Machu Pichu.

“... Aquel poeta entusiasta que recogía del viento
las metáforas húmedas paridas por el día,
construyó su verso de lumbre y lejanía
con las sílabas truncas de su final tormento.

Aquel cóndor de humo nacido en primavera
que tomaba del fango la flor que se eterniza,
de pronto vio su musa ahogándose en la hoguera
y regresar su verso cantando a la ceniza.

Los buitres que mataban las manos del poeta,
reduciendo su amor a la simple mortaja,
de las ánforas rotas y el relámpago lento...

hoy mueren a la sombra que dejó su alegría,
porque la eternidad nace de la poesía
que escriben los vencidos con el último aliento...”

La eternidad de Pablo
 - por César Sánchez
   Beras
Alzan cruz y espada
 - por Eduardo Galeano
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

 


  
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