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De vuelta a clases
Leer, escribir, controlar esas
mariposas en el estomágo que nos avisan que ya es hora de
volver a la escuela... Lágrimas, ansiedad, embullo, alegría,
emociones que se suceden una tras otra. Sólo preparando a
sus hijos con tiempo se puede disminuir la tensión del
momento.
Para padres y alumnos, el regreso a la escuela siempre ha
sido mezcla de tensión y anticipación: niños pequeños que
por primera vez se separan de sus padres; estudiantes que
regresan a la disciplina de las aulas después del verano;
jóvenes que se alejan del hogar para ir a la universidad.
Para ayudarles a encontrar soluciones a los problemas que se
le pudieran presentar y prepararse a enfrentar el curso
2003-2004, le incluímos una serie de consejos.
Primer día de clases
Los más pequeños, los que por primera vez van al pre-kinder
o a una guardería infantil (pre-school) son los más
suceptibles a sentir pánico al verse separados de sus
padres. ¿Cómo ayudarlos? Según Richard Gallagher, sicólogo y
director del Parenting Institute del New York University
Child Study Center, la palabra mágica es preparación.
• Prepare a su hijo(a) para el cambio. Explíquele en qué
consiste el colegio, a dónde va a ir y qué es lo que tiene
que hacer.
• Pregúntele al niño qué piensa de la escuela. Si usted le
escucha con atención, sabrá cómo aclararle las dudas.
Enfatice lo positivo de la escuela.
• Si su niño(a) parece ansioso, preocupado, tranquilícelo. A
muchos, les afecta enormemente la idea de separarse de su
familia, piensan que algo malo les va a pasar, a ellos o a
sus padres. Déles confianza y trate de disipar esos temores.
• Ayude a crear una imagen realista y positiva de la
escuela. No deje que ideas distorcionadas sobre ésta creen
ansiedad.
• Tenga paciencia. La mayoría de los niños se adaptan en
poco tiempo a la disciplina escolar. Si usted se siente
ansioso, no se lo demuestre a sus hijos. Se pondrán peor. Si
los problemas persisten, hable con los maestros o con un
consejero escolar.
Enfrentando presiones
Los niños pequeños no son los únicos en sentirse ansiosos
lejos del hogar. Una vez pasada la euforia del baile y la
ceremonia de graduación, es común que los jóvenes que se van
a la universidad por primera vez sufran momentos de
ansiedad.
Es raro encontrar un estudiante de High School que ya no
haya tenido que tomar decisiones personales sobre el consumo
de alcohol, drogas y relaciones sexuales. ¿Debo o no debo
hacerlo? es una pregunta que casi todos los jóvenes se han
formulado antes de llegar a la universidad. La vida en el
recinto universitario los pone frente a nuevas decisiones,
muchos careciendo por primera vez del apoyo paternal. Los
expertos aconsejan que ante cualquier encrucijada:
• Piensen en las consecuencias de sus actos.
• Que no sucumban a las presiones del grupo.
• Que sean responsables en delinear sus propios límites.
Lo principal, la seguridad
Ahora que los niños van a pasar tanto tiempo alejados de su
casa es el momento de enseñarles cómo protegerse de personas
extrañas y de accidentes, según el National Association for
Child Development.
Lo que los niños deben saber:
• Observar y obedecer las señales de tránsito.
• Usar cascos de protección si van a la escuela en
bicicleta.
• En el auto, abrocharse siempre los cinturones de
seguridad. Los niños pequeños deben ir en el asiento
trasero.
• Ejecutar cuidado al esperar y al bajarse del omnibus
escolar.
• Nunca subir al auto de un desconocido, a no ser que tengan
el consentimiento y aprobación de los padres.
• Si van a pie a la escuela y alguien los sigue, deben
buscar protección inmediata.
• Nunca deben acercarse a un auto de una persona desconocida
que diga estar buscando una dirección o una mascota perdida.
• Si un extraño trata de tomarles una foto, deben negarse y
notificárselo a sus padres y maestros en seguida.
Lo que los padres deben hacer:
• Saber dónde están sus hijos en todo momento. Insistir en
que les pidan permiso antes de ir a casa de amigos o vecinos
a jugar.
• Observe si se presentan cambios en el comportamiento de
sus hijos. Mantenga las líneas de comunicación abiertas para
saber qué está pasando.
• Estar alerta si un adolescente pasa demasiado tiempo
jugando con sus hijos más pequeños, o si le hacen regalos
caros.
• Estar consciente de la ropa que llevan cuando salen de la
casa.
• No permitir que sus hijos usen prendas de ropa que tengan
su nombre escrito o bordado.
• Los extraños lo pueden leer, llamarlos por su nombre y
ganarse su confianza.
El mundo de las computadoras
Cada día, más y más escuelas y hogares están conectados con
servicios especiales computarizados, boletines y la
Internet. Los padres deben estar conscientes de la forma de
funcionamiento de estos servicios. La Internet, por ejemplo,
es una red de redes, y no está gobernada por entidad alguna.
Esto resulta en que no hay límite ni control sobre el tipo
de información accesible a los que usan estos servicios.
Niños y jóvenes hoy pueden obtener grandes beneficios por
estar conectados mediante computadoras, o sean, por estar on
line. Pero también pueden ser víctimas de actos de
explotación. Según los expertos del National Center for
Missing and Exploited Children, las mayores áreas de
vulnerabilidad son las siguientes:
• Estar expuestos a material de contenido sexual o de
violencia.
• Obtener información que puede poner en riesgo su seguridad
personal, como la operación de armas de fuego, construcción
de bombas.
• Evitar dar información sobre su dirección. No permitir
encuentros ni citas que pueden poner en riesgo su seguridad
personal.
• Recibir mensajes insultantes, beligerantes, ofensivos o de
índole sexual.
• Pasar demasiado tiempo on line, descuidando otras
actividades, especialmente, al aire libre.
Para evitar estos problemas
• Mantenga la computadora en un lugar central de la casa,
donde todos tengan acceso y sea fácil de supervisar.
• Interésese en lo que sus hijos están haciendo.
• Imponga reglas y horarios para el uso de la computadora.
• Nunca ofrezca información personal en mensajes públicos,
bulletin boards, o chat rooms.
• Si una trasmisión contiene pornografía infantil, repórtela
inmediatamente al National Center for Missing and Exploited
Children, al 1-800-843-5678. También a su servicio on line.
Comprando un auto
Para muchos jóvenes que van a la universidad, tanto en su
localidad como lejos del hogar, tener un auto no representa
un lujo, sino una necesidad. Es natural que al elegir ese
auto, el punto de vista de padres e hijos varíe. Sin
embargo, la tendencia actual es hacia un auto seguro y de
precio razonable. Según cifras obtenidas de la National
Automobile Dealers Association, el precio promedio que se
pagó el año pasado por un nuevo vehículo fue $21,750. En el
caso de los estudiantes, ese número es un poco más bajo.
“Los padres quieren autos de tamaño mediano que fluctúen
entre los $15,000 y $19,000”.
Antes de comprar un auto nuevo, investigue. Sentirá menos
presión al negociar con el concesionario de su localidad y
menos vulnerable de tomar una decisión a la ligera.
• Busque publicaciones sobre autos en la biblioteca, tienda
de libros o en la Internet.
• Compare lo que ofrecen los diferentes modelos en cuanto a
medidas de seguridad y rendimiento.
• Visite varios concesionarios y compare precios.
• Esté dispuesto a negociar el precio. Los concesionarios
tienen un margen de utilidad que fluctúa entre un 10 y un 20
por ciento. Esta es la diferencia entre el precio de venta
del fabricante y el precio de venta del concesionario.
• La industria automotriz tiene su propio vocabulario.
Apréndase los términos que usan para saber qué le están
ofreciendo.
Pruebas de choque
Para buscar los autos más seguros es interesante comparar
las pruebas de choques para autos nuevos (New Car Assessment
Program) que conduce el National Highway Safety
Administration.
Todos los años el gobierno compra y choca autos nuevos para
comparar cómo están protegidos sus ocupantes en caso de
accidentes, específicamente, choques frente-a-frente. La ley
federal exige que todos los autos pasen la prueba de las 30
mph. Las diferencias mayores entre uno y otro tipo de auto
se presentan en las pruebas a 35 mph. Por su medio se mide
la fuerza del impacto (usando cinturones de seguridad) en la
cabeza, pecho y piernas.
Lo importante, evitar accidentes
Muchos padres se sienten aprensivos al mandar a los hijos a
la universidad en auto. Antes que se vayan, es importante
hacerles ver el grado de responsabilidad que deben tener al
conducir en tráfico y en carretera, así como las
repercusiones que sus actos pueden acarrear.
Según el California Office of Traffic Safety (OTS), la
mayoría de los accidentes ocurren por:
• Exceso de velocidad
• Doblar inapropiadamente
• Violar el derecho a vía
• Violar las señales del tráfico, luces y letreros de
detenerse (stop signs).
• Otras causas: la congestión del tráfico, ingestión de
bebidas alcohólicas, seguir demasiado cerca al auto del
frente y distraerse mirando otros accidentes o cosas que
suceden en la vía pública. |