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Edición No. 123  [Miércoles Septiembre 17, 2003]

 
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Perspectiva
Nos empujan hacia el voto latino

 - por Angel Rafael Rivera

Una de tres cosas deberá ocurrir: o nuestros líderes se animan a postularse a cargos públicos, o sería mejor continuar dejando nuestro futuro en manos de los gringos, o... cerremos el pico y no nos quejemos más.

Jamás deberíamos apoyar candidatos latinos por el sólo hecho de que sean latinos. Cuando vamos a elegir a los aspirantes a puestos públicos –aquellos que regirán el destino de nuestra comunidad una vez sean electos– debemos siempre escoger a los candidatos que han demostrado estar mejor preparados para ejercer el cargo, y quienes mejor representen nuestros intereses como pueblo, sin importar su origen étnico. Ese es el voto ecuánime, inteligente.

Sin embargo, mientras a nuestro pueblo hispano se le pide no pensar en su hispanidad al momento de ejercer su voto, otras razas no siguen la misma regla. Los angloamericanos en general siempre apoyan a su gente blanca por encima de cualquier miembro de las llamadas minorías.

Para muestra valga un ejemplo. Hay un candidato anglo postulándose para el puesto de concejal “At Large” de quien se rumora está promoviendo lo que en inglés se conoce como el “Bullet Vote”. Joseph W. Parolisi jamás lo admitirá, pero hay quienes afirman que este candidato ha estado pidiéndole a la gente de esa zona que voten solamente por él, y por nadie más, para Concejal At Large.

La realidad es que para la posición At Large, tanto en las primarias como en las elecciones generales, todo votante podrá elegir hasta 3 candidatos, pero si los electores votan por uno solo, entonces automáticamente el número de votos de ese aspirante se eleva mientras que el de los otros candidatos disminuye y los hace ver mal para la segunda vuelta. Así se incrementan las posibilidades de que los votantes apoyen al candidato que más votos obtuvo en las primarias. La vieja táctica del “Bullet Vote” es muy común por estos lares, pero desconocida por lo menos para la mayoría de los votantes latinoamericanos.

Mientras a nosotros se nos quiere “educar” para que votemos, no por nuestra raza sino por la capacidad del candidato, los anglos se valen de trucos sucios como éstos para continuar en el poder en una ciudad que consta de una arrolladora mayoría de residentes hispanos.

La prensa anglosajona ya estuvo haciendo su parte cuando recientemente lanzó una desproporcionada cantidad de noticias donde, indirectamente, se puso en cuestionamiento el liderazgo hispano. Así dejó entrever a los anglos que no es bueno apoyar a candidatos latinos.

Por eso, mientras nos piden una cosa cuando ellos nos están jugando sucio por detrás, es que ahora tenemos que estar más unidos que nunca. Sus triquiñuelas nos empujan hacia el voto latino.

Tenemos 10 candidatos hispanos en estas elecciones primarias y no hay razón absoluta por la cual ninguno no pase a las finales. Aunque algunos candidatos latinos no satisfagan todas nuestras exigencias como votantes –y muchos anglos tampoco son muy buenos– es necesario que en estas elecciones le demos una lección a quienes se empeñan en engañarnos y dividirnos cada vez que sienten que el poder se les escapa de las manos. En estas elecciones nuestro voto tiene que ser LATINO.

Lamentable, pocos candidatos hispanos
Hay quienes juran que la crítica desalienta a los líderes hispanos a postularse para puestos políticos. Nada más lejos de la verdad. La falta de liderazgo genuino es la razón por la cual, vergonzosamente, no tenemos suficientes políticos de origen latinoamericano.

Y, decimos “vergonzosamente” porque, tras el Departamento de Justicia federal haber escuchado nuestro grito de representación desproporcionada y exigir cambios justos en la redistribución de distritos, los líderes hispanos han brillado por su ausencia.

Aunque podríamos especular sobre la razón de este fenómeno, podemos casi asegurar que el problema fundamental es la escasez de líderes dispuesto a servirle desinteresadamente a nuestra comunidad. Un verdadero líder jamás pensará primero en la crítica a la que naturalmente será expuesto, antes de preocuparse por el bienestar del pueblo que desea ayudar. Quien se irrita por la crítica, está pensando egoístamente.

Ciertamente es preocupante que, tras el aporte del gobierno federal, los latinos enviemos tan pobre representación a estas elecciones. Una de tres cosas deberá ocurrir: o nuestros líderes se animan a postularse a cargos públicos, o sería mejor continuar dejando nuestro futuro en manos de los gringos, o... cerremos el pico y no nos quejemos más.

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