Perspectiva
Nos
empujan hacia el voto latino
- por Angel Rafael Rivera
Una de tres cosas deberá
ocurrir: o nuestros líderes se animan a postularse a cargos
públicos, o sería mejor continuar dejando nuestro futuro en
manos de los gringos, o... cerremos el pico y no nos
quejemos más.
Jamás deberíamos apoyar candidatos latinos por el sólo hecho
de que sean latinos. Cuando vamos a elegir a los aspirantes
a puestos públicos –aquellos que regirán el destino de
nuestra comunidad una vez sean electos– debemos siempre
escoger a los candidatos que han demostrado estar mejor
preparados para ejercer el cargo, y quienes mejor
representen nuestros intereses como pueblo, sin importar su
origen étnico. Ese es el voto ecuánime, inteligente.
Sin embargo, mientras a nuestro pueblo hispano se le pide no
pensar en su hispanidad al momento de ejercer su voto, otras
razas no siguen la misma regla. Los angloamericanos en
general siempre apoyan a su gente blanca por encima de
cualquier miembro de las llamadas minorías.
Para muestra valga un ejemplo. Hay un candidato anglo
postulándose para el puesto de concejal “At Large” de quien
se rumora está promoviendo lo que en inglés se conoce como
el “Bullet Vote”. Joseph W. Parolisi jamás lo admitirá, pero
hay quienes afirman que este candidato ha estado pidiéndole
a la gente de esa zona que voten solamente por él, y por
nadie más, para Concejal At Large.
La realidad es que para la posición At Large, tanto en las
primarias como en las elecciones generales, todo votante
podrá elegir hasta 3 candidatos, pero si los electores votan
por uno solo, entonces automáticamente el número de votos de
ese aspirante se eleva mientras que el de los otros
candidatos disminuye y los hace ver mal para la segunda
vuelta. Así se incrementan las posibilidades de que los
votantes apoyen al candidato que más votos obtuvo en las
primarias. La vieja táctica del “Bullet Vote” es muy común
por estos lares, pero desconocida por lo menos para la
mayoría de los votantes latinoamericanos.
Mientras a nosotros se nos quiere “educar” para que votemos,
no por nuestra raza sino por la capacidad del candidato, los
anglos se valen de trucos sucios como éstos para continuar
en el poder en una ciudad que consta de una arrolladora
mayoría de residentes hispanos.
La prensa anglosajona ya estuvo haciendo su parte cuando
recientemente lanzó una desproporcionada cantidad de
noticias donde, indirectamente, se puso en cuestionamiento
el liderazgo hispano. Así dejó entrever a los anglos que no
es bueno apoyar a candidatos latinos.
Por eso, mientras nos piden una cosa cuando ellos nos están
jugando sucio por detrás, es que ahora tenemos que estar más
unidos que nunca. Sus triquiñuelas nos empujan hacia el voto
latino.
Tenemos 10 candidatos hispanos en estas elecciones primarias
y no hay razón absoluta por la cual ninguno no pase a las
finales. Aunque algunos candidatos latinos no satisfagan
todas nuestras exigencias como votantes –y muchos anglos
tampoco son muy buenos– es necesario que en estas elecciones
le demos una lección a quienes se empeñan en engañarnos y
dividirnos cada vez que sienten que el poder se les escapa
de las manos. En estas elecciones nuestro voto tiene que ser
LATINO.
Lamentable, pocos candidatos hispanos
Hay quienes juran que la crítica desalienta a los líderes
hispanos a postularse para puestos políticos. Nada más lejos
de la verdad. La falta de liderazgo genuino es la razón por
la cual, vergonzosamente, no tenemos suficientes políticos
de origen latinoamericano.
Y, decimos “vergonzosamente” porque, tras el Departamento de
Justicia federal haber escuchado nuestro grito de
representación desproporcionada y exigir cambios justos en
la redistribución de distritos, los líderes hispanos han
brillado por su ausencia.
Aunque podríamos especular sobre la razón de este fenómeno,
podemos casi asegurar que el problema fundamental es la
escasez de líderes dispuesto a servirle desinteresadamente a
nuestra comunidad. Un verdadero líder jamás pensará primero
en la crítica a la que naturalmente será expuesto, antes de
preocuparse por el bienestar del pueblo que desea ayudar.
Quien se irrita por la crítica, está pensando egoístamente.
Ciertamente es preocupante que, tras el aporte del gobierno
federal, los latinos enviemos tan pobre representación a
estas elecciones. Una de tres cosas deberá ocurrir: o
nuestros líderes se animan a postularse a cargos públicos, o
sería mejor continuar dejando nuestro futuro en manos de los
gringos, o... cerremos el pico y no nos quejemos más. |