Autoridades
consulares y líderes comunitarios preocupados
Deportaciones aumentan en Nueva Inglaterra
-
por Adriana
Recchia
El pasado martes 9 de
septiembre a las 6:00 AM, José Flores Alamilla, estaba a
punto de salir de su hogar para ir al trabajo cuando alguien
llamó a la puerta de la casa en la que vive con su esposa y
sus dos pequeños hijos. Cumplir con esa rutinaria actividad
que realiza cualquier persona le cambió para siempre la vida
y sumió a toda su familia en la desesperación. Los
visitantes eran nada menos que la “Migra”, el organismo del
gobierno norteamericano más temido por los indocumentados
que viven en EU.
Ahora José Flores Almilla, un mexicano de 42 años oriundo de
Cuernavaca, está detenido y con orden de deportación. Su
esposa, indocumentada como él y sus hijos han quedado en el
más completo desamparo. Ella no sabe conducir y no tiene
quien la lleve a su trabajo. Además, desde el apresamiento
de José, debe enfrentar no sólo los gastos de la casa, sino
también el pago del abogado que está tratando de parar el
proceso de deportación. “¿De dónde saldrá el dinero?, se
pregunta la angustiada mujer. Esta pareja, que llevaba 15
años residiendo ilegalmente en Rhode Island, nunca ha
recibido ninguna ayuda del gobierno, pero sí ha pagado sus
impuestos religiosamente.
La dramática situación que vive la familia de José Flores la
atraviesan otros indocumentados en Nueva Inglaterra. Las
autoridades consulares y líderes de organizaciones hispanas
están preocupados por el incremento de los casos de
deportación que se han constatado en la región en los
últimos meses como consecuencia de los cambios operados en
el Servicio de Inmigración y el Department of Homeland
Security, que tienen por objetivo proteger al país de
ataques terroristas como los ocurridos el 11 de septiembre.
No abras tu puerta
Según Julio Aragón, presidente de la Asociación Mexicana de
Rhode Island los casos de deportación en ese estado se han
incrementado considerablemente en los pasados cuatro meses.
Desde mayo, él ha tenido conocimiento de alrededor de 10
detenciones en esa región y otros tantos en Massachusetts.
Latinos de todos las nacionalidades llegan a la institución
que preside buscando ayuda para un familiar indocumentado
que ha sido detenido por Migración.
“Los oficiales de inmigración llegan a las casas en horas
muy tempranas de la mañana o por la noche, cuando saben que
el documentado está en su hogar. La modalidad que se está
aplicando ahora es que no sólo se llevan a la persona que
están buscando sino a todos los que se encuentran en la
casa”, explica Aragón.
Justamente para proteger a los miles de indo-cumentados que
trabajan en los estados de Nueva Inglaterra, Aragón y otros
líderes latinos han lanzado una campaña de prevención de
deportaciones que se denomina: “No abras tu puerta”.
“Nosotros estamos recomendando a los indocumentados que si
ellos no esperan a nadie, no abran las puertas de su casa.
Si quien golpea es Migración y ellos le abren, les dejan
despejado el camino para que hagan lo que quieran. Si no
abren, los oficiales tendrían que ingresar a la casa
derribando la puerta y eso no van a hacer porque quedarían
mal parados ante una corte”, comentó Aragón.
El presidente de la Asociación Mexicana manifestó su
discrepancia con este tipo de redadas domiciliarias que está
poniendo en práctica las autoridades de Migraciones al
tiempo que hizo una invocación a los políticos de la zona,
líderes religiosos y al Consulado de México en Boston para
que intervengan en apoyo de esas familias que atraviesan tan
delicada situación y necesitan de ayuda económica y asesoría
legal.
“Lamentablemente, los hispanos de esta región estamos muy
desprotegidos y una de las razones es porque no tenemos
organizaciones que nos respalden. No somos capaces de
ponernos de acuerdo en una agenda básica, mientras tanto,
los abusos contra nuestra gente siguen y se incrementan cada
día”, dijo Aragón.
Por su parte, el vicecónsul de México, Germán Murgía Mier
confirmó que las detenciones domiciliarias a indocumentados
se están incrementado. En los tres últimos meses, él ha
tenido que intervenir en 5 casos en Rhode Island y 4 en
Massachussets.
“Antes no daban tantas detenciones a indocumentados, pero
ahora que el gobierno ha aumentado el presupuesto de los
organismos de seguridad, se ha contratado más personal y
pueden realizar las inspecciones en las casas y centros de
trabajo”, comentó el representante consular.
Murgía Mier dijo que otro factor que está empeorando la
situación de los indocumentados son los cambios operados en
los organismos de seguridad. Ahora, la policía está
colaborando con el Departamento de Migración y les notifica
cuando encuentra a un indocumentado manejando en una
carretera o en cualquier otra circunstancia.
“En una reunión que mantuvimos con la policía de Manchester
a raiz de promocionar la tarjeta de identidad consular, un
policía nos confirmó que ellos estaban informando a
Migración. Nosotros les sugerimos que no continúen haciendo
ese trabajo ya ningún indocumentado tendrá confianza para
declarar en caso de presenciar un accidente o un crimen”,
relató.
El vicecónsul invocó a los indocumentados a mantener una
estrecha relación con sus consulados ya que pueden tener
noticias a través de estas instituciones de los
acontecimientos que se producen y pueden ser puestos sobre
aviso de novedad que pueda afectar sus vidas.
Al mismo tiempo, Zoila Gómez, consultora de inmigración y
directora de Inmigración a su Servicio, aseguró que en los
pasados 6 meses, los casos de deportación se han
incrementado en su oficina ubicada en la ciudad de Lawrence.
“No hay semana que no tengamos una consulta por deportación.
Hay detenciones en las casas y tenemos casos de gente que ha
ido a Migración a realizar algún trámite y allí los
detienen. También está ocurriendo con gente que ingresa al
país y que pensaban que no tenían problemas. Los agentes les
revisan el récord y si les encuentran algo los envían a un
juez”, indicó la consultora.
Más de 140 mil deportaciones
La cantidad de deportaciones que se han producido en los
últimos tres años es la más alta en la historia del país,
según afirmaciones dadas a conocer en último informe del
Bureau of Immigration, entidad que depende del Department of
Homeland Security.
Según las estadísticas publicadas por esa agencia, en el año
2002, se produjeron 148 mil deportaciones en el país. La
mayoría fueron casos no criminales. En el 2001, luego de los
acontecimientos del 11 de septiembre, la cifra de
deportaciones fue aún mayor. Ese año se disparó a los 177
mil casos.
En su informe, esa agencia de inmigración reconoce que los
casos de deportaciones se han aumentado significativamente
en los tres últimos años, comparado con los años previos al
2001.
En lo que llevamos del 2003, la situación para los
indocumentados no está mucho mejor, por el contrario, todo
parece indicar que tiende a empeorar. |