En mi
Opinión...
Radio 1490 y Recesión Económica
- por José Figuereo Jimenez
La noticia de la posibilidad
de que Noti2000 desaparezca de la programación radial de la
1490 produjo un sentimiento de desamparo y angustia en
varios aficionados a la radio hispana de opinión. Y no es
para menos, pues a muchos nos consta la importancia de
contar con un medio de comunicación de tanto poder como es
la radio.
La producción de Noti2000 ha dado la voz de alarma e
inmediatamente han surgido quienes, tratando de poner “su
barba en remojo”, arengan a la población a manifestar su
apoyo a dicho programa noticioso mediante llamadas
telefónicas a la gerencia de la radioemisora, así como
también a intentar ablandar el corazón ( deberíamos decir
“bolsillo” o “codo” o “conciencia”) de nuestros comerciantes
hispanos.
Es importante hacer notar que Noti2000 es un sobreviviente
del medio radial. Antes desaparecieron varios programas de
varios niveles de importancia. El más reciente, “De todo un
poco”, mantenido sólo por el tesón y el trabajo militante de
su creador, Sr. José Vila, navegó siempre en medio de
problemas económicos. Aunque las razones que pusieron en
descanso dicho programa no fueron sustancialmente
económicas, nunca faltó ese tipo de zozobra en el
mantenimiento de sus horas de programación. Y es que siempre
ha sido difícil contar con nuestros comerciantes para
mantener un espacio en la radio.
Tengo entendido que los gastos de promoción de toda empresa
comercial son “reembolsables” a la hora de hacer declaración
de impuestos. Es decir que el dinero que se gasta en
promoción es recuperado por los comerciantes que así
invierten. Siendo las cosas así, cabe preguntarse: ¿cuál es
el problema que impide que nuestros comerciantes apoyen
programas de tanta calidad y tan necesarios como Noti200?
¿La ignorancia? ¿La falta de solvencia económica? ¿La
apatía? ¿La indiferencia consciente?
No debería ser ignorancia a las leyes relacionadas a la
declaración de impuestos, pues esto sería sólo aplicable a
aquellos comerciantes que apenas se inician en el ambiente
de los negocios. Esos serían los menos.
La apatía pudiera ser una explicación al asunto. Muchos
comerciantes entienden que la falta de anuncios en la radio
no les resta clientela. También piensan que su participación
no es determinante para mantener vivo el canal de
comunicación entre la población hispana que se apoya en la
radio.
¿La indiferencia consciente? ¿Es posible que existan
comerciantes a los que no les interese en lo más mínimo que
los programas de servicio a la comunidad hispana sobrevivan?
“De todo hay en la viña del señor”. De la misma forma en que
nos encontramos con personas que tienen una muy mala opinión
sobre la participación de la gente en los programas de
radio, así como sobre la calidad de los profesionales del
micrófono, también encontramos gente de negocios que son
adversos al tipo de radio que se hace en la 1490. Esos,
lógicamente, no invertirán recurso en promoción radial.
¿Y qué podemos decir de la falta de solvencia económica que
pudiera estar impidiendo una mejor participación de nuestros
comerciantes en el mantenimiento de programas radiales de
servicio a la comunidad? La Nación norteamericana atraviesa
por una situación de crisis económica real que no da mucha
“gabela” a nuestros comerciantes. Muchos deciden administrar
sus recursos con mucha prudencia, pues sienten la falta de
“circulante” en las calles y no van a poner cantidades
importantes en manos de los productores radiales. Una
situación ambigua, pues ¿cómo aumentar las ventas en una
situación de escaso desarrollo si no se aplica un programa
agresivo de promoción para la venta?
Es justo reconocer que unos pocos comerciantes están
apoyando la producción radial hispana con decisión. En
momentos como estos, dos cosas habría que hacer: los
comerciantes deberían distribuir mejor los recursos
destinados a la promoción, de manera que protejan la
calidad, primariamente. El segundo aspecto es que la
población debe respaldar a esos comerciantes haciéndoles
saber que ellos merecen ese apoyo.
¡Ah! Me olvidaba: Pat Costa debería reconsiderar la tarifa
que cobra por hora de producción. ¿No le parece? |