Especial
50 Aniversario de ELA:
Encrucijada para Puerto Rico
La isla sigue buscando su destino tras 104
años bajo la tutela de EU
SAN JUAN, P.R. Puerto Rico
celebra el 25 de julio los 50 años de la Constitución del
Estado Libre Asociado (ELA), un estatuto político que ha
marcado las diferencias entre los partidos de una isla que
sigue buscando su destino tras 104 años bajo la tutela de
Estados Unidos.
El 25 de julio, los puertorriqueños revivirán una vez más
sus diferencias: el oficialista Partido Popular Democrático
(PPD) celebrará el ELA, el Partido Independentista
Puertorriqueño (PIP) recordará la “invasión” de EU a la isla
y el Partido Nuevo Progresista (PNP) abogará por que el
territorio se convierta en el estado 51 de la Unión.
Pero al margen de las diferencias sustanciales, el gobierno
llevará a cabo su actividad frente al Capitolio (Congreso)
de la capital, donde se encuentra preservada la Constitución
original del ELA. Mientras tanto, el PIP tendrá una
concentración en Guánica (sur), por donde penetraron las
primeras tropas de Estados Unidos, en 1898. Ese año, Estados
Unidos tomó las riendas de Puerto Rico, que contaba desde
hacía pocos meses con un gobierno con gran autonomía de la
metrópoli española.
No fue sino hasta 1952 que la isla contó nuevamente con un
gobierno autónomo, aunque hasta hoy no tiene privilegios
como la moneda propia o el manejo de sus relaciones
internacionales y aduana.
Pese a ello, la Administración de la primera gobernadora en
la historia de la isla, Sila Calderón, programó una gran
celebración de los 50 años del ELA, para la que ha invertido
cerca de 480 mil dólares y se ha confirmado la presencia de
tres presidentes latinoamericanos, cuyos nombres no se han
dado a conocer.
El secretario del Departamento de Estado, Ferdinand Mercado,
quien coordina la celebración, dijo que a la actividad
asistirán representantes de 14 países, entre diplomáticos,
cancilleres, primeros ministros, vicepresidentes y
mandatarios.
A su vez, acudirá el alcalde de Nueva York, Michael
Bloomberg; congresistas estadounidenses, líderes hispanos y
puertorriqueños de Estados Unidos, así como representantes
de la Confederación Parlamentaria de las Américas, el
Parlacen y los parlamentos europeo y español.
El Estado 51
El gobierno tendrá mil invitados especiales para la
ceremonia, que una vez más ha levantado críticas de la
oposición política, encabezada por el Partido Nuevo
Progresista (PNP), que busca que Puerto Rico se convierta en
el estado 51 de Estados Unidos.
El portavoz del PNP en el Senado, Kenneth McClintock,
subrayó que, sin contar con las limitaciones políticas, el
ELA “no permite que lleguen los fondos que por derecho
propio nos corresponden y, además, existe un costo soberano,
ya que la isla es vista como no perteneciente a Estados
Unidos, lo que daña la inversión”.
En momentos en que Puerto Rico busca un modelo económico y
tiene un 12.6% de desempleo (a junio de 2002, según el
Departamento del Trabajo), las críticas del PNP se enfocan
en este aspecto.
“Los niveles de desempleo crónico que ha sufrido Puerto Rico
durante los pasados 50 años han fluctuado entre un 10% y
22%, mientras que en Estados Unidos están entre un 2% y un
8%”, sostuvo McClintock.
Añadió que “los estados de Estados Unidos reciben del
gobierno federal un promedio de 6,200 dólares por habitante,
mientras que la isla recibe menos de 3,400. La anexión
representaría 50 mil empleos más en oficinas del gobierno”.
El ejemplo de Vieques
La evidencia más reciente del poder que mantiene Estados
Unidos sobre Puerto Rico está en el caso de Vieques, donde a
pesar de la oposición del Gobierno de Puerto Rico y de que
el pueblo se expresó en las urnas a favor de la salida
inmediata de la Marina de Estados Unidos de esa isla
municipio, se hizo caso omiso a este pedido, aunque el
presidente George W. Bush ha prometido que la Marina no
permanecerá en Vieques después de 2003.
Varios líderes coinciden en que el principal escollo para
lograr que Estados Unidos escuche los reclamos del pueblo de
Puerto Rico son los puertorriqueños mismos.
Sin embargo, Frenos afirmó que los líderes políticos se
dieron cuenta del problema y comenzaron a reaccionar ante el
pedido de la sociedad civil de que se llegue a un consenso
para solucionar el problema del estatus.
La alternativa, explica el experto, está en la creación de
una asamblea constitucional de pueblo que defina las
alternativas de estatus que se pondrían a consideración del
pueblo en un referéndum. Pero para crear esa asamblea, el
Congreso de Estados Unidos debe aprobar una ley que le
otorgue ese derecho a los puertorriqueños.
“Se trata de continuar una agenda inconclusa”, dijo el
constitucionalista en referencia a la resolución 23 de la
Constitución, donde se establecía que “el pueblo de Puerto
Rico retiene el derecho de proponer y aceptar modificaciones
en los términos de las relaciones con Estados Unidos, de
modo que éstas, en todo tiempo, sean la expresión del
acuerdo libremente concertado entre el pueblo de Puerto Rico
y Estados Unidos de América”.
En términos similares se expresó Fernando Martín, senador
del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP). Para
Martín, con el caso de Vieques se eliminó el mito de que con
el ELA se solucionaba el problema colonial de Puerto Rico.
“No creo que en este momento quede nadie en Puerto Rico que
dude del estado colonial que significa el Estado Libre
Asociado, el único espacio que le queda a los seguidores del
ELA es plantear un régimen de libre asociación”, destacó.
También dijo apoyar cualquier iniciativa que sirva para
poner sobre el tapete el tema del estatus y obligar a
Estados Unidos a tomar una decisión.
Extraído de Efe y El Sentinel |