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 Edición No. 066  [Miércoles Julio 31, 2002]

 

 

 
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Especial
El Papa en México
La visita de la incertidumbre

 - por Jesús Ramírez Cuevas

La próxima visita del Papa Juan Pablo II a nuestro país será la de la incertidumbre. No sólo por el estado de salud del pontífice, que de último momento podría llevarlo a cancelar su viaje. Siendo el del Papa un poder al mismo tiempo espiritual y terrenal, en tierras mexicanas recibirá el fervor religioso de amplios sectores del pueblo mexicano, pero también se encontrará con representantes de los poderes político, económico y eclesial, quienes por distintas razones atraviesan por serias dificultades.

El gobierno, la clase política, las iglesias y la sociedad no son las mismas que conoció en sus visitas anteriores. El gobierno quiere ungirse de un prestigio extra-terrenal para superar la parálisis que vive; la jerarquía católica, por su parte, aprovechará la ocasión para acrecentar su influencia política, económica y cultural en el país. Los empresarios, en cambio, buscarán rentabilizar su apoyo a la causa papal. La gente común, en cambio, saldrá al encuentro de un símbolo cargado de un aura espiritual, buscando obtener un poco de la esperanza que le roba la realidad cotidiana.

Los actores
El Papa Juan Pablo II. Es el personaje central de esta trama. Su papel como Obispo de Roma lo convirtió en figura mundial tanto por su firme anticomunismo como por su cuestionamiento del “capitalismo salvaje”. Juan Pablo II vive hoy un drama personal por su deteriorada salud, pero también la paradoja de la pérdida de influencia terrenal que conlleva el declive de su papado. Sus achaques son múltiples, tiene problemas motrices serios que le dificultan trasladarse y comunicarse (difícilmente puede leer y darse a entender). Está muy debilitado y son cada más visibles los síntomas de sus padecimientos.

A sus 82 años, el antiguo cardenal polaco Karol Wojtyla, hoy Vicario de Cristo, acumula problemas causados por las balas del atentado cometido por Ali Agca en 1981; su cadera rota por una caída en 1994; la artrosis de sus rodillas que le impide caminar; las consecuencias de la operación para extirparle un tumor intestinal. A causa del mal de Parkinson le tiemblan sus brazos, además de provocarle una parálisis muscular progresiva que le hizo perder la sonrisa y la expresividad a su rostro, rasgos que, junto al buen humor, “habían conquistado al mundo”. El problema se amplía ahora con la dificultad para tragar saliva y deglutir.

A esta debilidad física le ha correspondido una pérdida de poder, lo que ha provocado una soterrada lucha interna por la sucesión en el Vaticano. En este momento, la iglesia católica vive agudas divisiones internas, tensiones entre obispos y entre los principales grupos de poder como Los Legionarios de Cristo y el ‘Opus Dei’. Este conflicto en las altas esferas eclesiales también repercute en nuestro país. Un ejemplo: en el contexto de la actual visita papal a México, Angel Sodano, secretario de Estado del Vaticano, vinculado al Opus Dei, ha intentado evitarla para impedir –como en los viajes anteriores– el lucimiento de los Legionarios, que respaldan al cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo de México.

La jerarquía católica. Los escándalos de abuso sexual que han involucrado a sacerdotes en Estados Unidos y en el mundo, provocaron una crisis sin precedente y debilitaron su autoridad moral. El fenómeno alcanzó a nuestro país, donde las denuncias contra sacerdotes de abuso sexual contra menores metieron en problemas a la jerarquía que abogó por un castigo eclesial –y no penal– a los clérigos involucrados. El caso más notable, por su difusión y el número de testimonios en su contra, ha sido el de Marcial Maciel, autoridad máxima de los Legionarios de Cristo. Maciel ha sido figura de primer orden en las cuatro visitas del Papa a nuestro territorio, incluso se señala que cuenta con la protección papal.

Por si fuera poco, la línea conservadora y antimoderna que mantiene Juan Pablo II, lleva a la iglesia católica a confrontarse con amplios sectores en todo el mundo. Las posturas irreductibles del Vaticano hacia temas polémicos como el SIDA, el aborto, la eutanasia, el papel de las mujeres al interior de la iglesia, el celibato sacerdotal, donde la jerarquía y el Papa plantean un dilema para Roma: o moderniza su iglesia y actualiza sus tesis, o enfrentará la pérdida de feligresía en todo el orbe.

La Jornada, México.

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