Nacional
Colorado cuenta con su
primera coalicion de defensa de inmigrantes
- por Francisco Miraval
Tras varios meses de
negociaciones y dos días de reuniones la semana pasada en la
Universidad de Colorado en Boulder, representantes de 26
organizaciones comunitarias de Colorado formaron la
Coalición de Colorado para los Derechos de los Inmigrantes
(CCIR, por sus siglas en inglés), la primera coalición de su
clase en este estado.
Se necesitaron nada más que cuatro siglos para que
finalmente comiencen a defenderse en unidad los derechos de
los hispanos en Colorado. Y, a pesar de la innegable
importancia de este logro, Colorado aún está rezagado en
comparación con Idaho, Washington, Oregón, e incluso sus
vecinos de Kansas y de Utah, donde ya existen Oficinas de
Asuntos Hispanos dependientes de las respectivas
gobernaciones.
La idea de CCIR nació en el verano del 2001, cuando la
Coalición Amistad de Derechos Inmigrantes, basada en
Boulder, realizó una encuesta entre los inmigrantes de la
zona para ver cuál era el problema que más les preocupaba.
La respuesta casi unánime fue la imposibilidad de obtener
licencias de conducir para personas indocumentadas.
Posteriores encuestas en otros lugares de Colorado llevaron
a la misma respuesta. Por eso, Laurie Herndon, directora de
Amistad, decidió formar una coalición a nivel estatal, con
el propósito de presionar a la legislatura local para que se
le otorgasen licencias de conducir a inmigrantes sin
papeles. Pero los ataques del pasado 11 de septiembre y los
altibajos económicos cambiaron y ampliaron el plan original.
Como resultado de las consultas y negociaciones, la nueva
coalición enfocará tres áreas: lucha contra la
discriminación, pedido de otorgamiento de licencias para
indocumentados, y promoción de la aceptación y uso de las
matrículas consulares mexicanas como documentos válidos.
A corto plazo, de aquí hasta las elecciones de noviembre,
también realizará una campaña en contra de la propuesta para
eliminar la educación bilingüe en Colorado, plan impulsado
por el empresario californiano Ron Unz, quien está
financiando una iniciativa similar en Massachussets.
CCIR sostiene que la oposición al plan de Unz es política, y
no relacionada con la metodología académica, ya que Unz pide
que se delegue en el gobierno estatal las decisiones
educativas básicas, algo hasta ahora reservado exclusiva,
ente en Colorado para los distritos escolares.
Según la Oficina del Censo, unos 500 a 600 mil inmigrantes
hispanos viven en Colorado, un 85 por ciento de ellos
provenientes de México. Y según el Servicio de Inmigración y
Naturalización, unos 50 mil inmigrantes son indocumentados,
la mayoría de ellos concentrados en Denver, pero con un
importante número (hasta 15 mil) en los centros turísticos
del oeste del estado.
¿Cuántos de ellos, con o sin papeles, recién llegados y ya
establecidos, se beneficiarán con el trabajo de CCIR?
Muchos, si desde ahora la población se informa y apoya a
esta nueva organización.
Francisco Miraval es el fundador y director de Proyecto
Visión 21, un servicio bilingüe de información y noticias
(www.noticiasyservicios.com) en Aurora, CO. |