Deportes
Los Red Sox
¿Cómo se justifica su actuación?
- por Dionis Mézquita
Al culminar una temporada más
de las Grandes Ligas, nuestro equipo vuelve a ocupar su
acostumbrado sitial, con la interrogante de poseer una
novena muy bien estructurada y que decapitó a todos sus
contrarios en la primera parte de la justa beisbolera. No
queremos justificar este nuevo fracaso, más bien analizar
dónde están los fallos en una organización donde su nómina
es una de las mayores en las Grandes Ligas.
¿Cómo y de qué manera podemos traer de nuevo una Serie
Mundial para Boston? ¿Cuál será la fórmula perfecta para
satisfacer las exigencias de una fanaticada hambrienta por
una serie de octubre. Desde 1986 a la fecha, una docena de
dirigentes han pasado a capitanear las riendas de los Medias
Rojas de Boston, sin tener efectos mayores que aquella
famosa y marcada pesadilla frente a los Mets de New York,
quienes se llevaron la Serie Mundial en 7 partidos y desde
la fecha Boston no ha tenido la oportunidad de otra Serie
Mundial, siendo John McNamara el piloto del momento.
En la temporada que acaba de pasar, Boston tuvo toda la
oportunidad de mantenerse en la primera posición y no dejar
pasar este chance de llegar hasta el final de octubre. En
cuanto a condiciones podría decir que Boston terminó
encasillado en varios renglones de los lideratos en la Liga
Americana. Por ejemplo, Manny Ramírez, Líder en Bate con
.349 (486-152 hits), y puede estar en la boleta del MVP.
Otro caso es que Boston totalizó 41-12 en ganados y perdidos
en la mayor combinación de la Liga Americana. Pedro
Martínez(20-4), 2.26 de efectividad y 239 ponchados,
agregando .198 para los bateadores contrarios, siendo el
titular en estos tres renglones y tercero en ganados. Por
otra parte, Derek Lowe (21-8), 2.58 de efectividad y .211 de
promedio contra los bateadores, siendo segundo en la Liga
Americana. Fue el único lanzador con un juego sin hit ni
carrera en ambas ligas. Hacía más de 40 años que este
fenómeno no se veía en las Mayores, 2 lanzadores con 20 o
más ganados y un campeón de bateo en el mismo team.
Agregando más ingredientes al sasón, Garcíaparra compiló 310
de promedio(635-197 hit), con 24 vuelacercas y 120
remolcadas. Ostentando el liderato de dobles (56) y con
suficientes números para MVP. Shea Hillenbrand hizo un buen
trabajo para ser su segundo año (634-186 hit) y .293 de
promedio.
Johnny Damon encabezó el departamento de triples con 11 y
solo cometió un error, lo que lo sitúa como un candidato al
Guante de Oro. Damon compiló 178 imparables en 623 turnos
con 14 aldabonazos y 31 bases robadas, anotó 118 veces,
promediando .286 al bate. Carlos Baerga .286 de promedio y
líder en la Liga Americana para un bateador designado con 10
imparables. Ray Sánchez .286 de promedio y cometió solo 4
errores y se le incluye para el Guante de Oro para un
segunda base. C. Floyd en 171 turnos al bate promedió .316
con 54 imparables y 7 para la calle. Tim Wakefield con 11-5
y 2.81 de efectividad, hizo un trabajo sin precedentes, que
no se esperaba; Urbina tuvo 40 salvamentos. Entonces, ¿se
puede usted imaginar, con todos estos números sumando 93
ganados, ganándoles la serie a los Yanquis, cuál es el
malestar? Necesitamos buscar el remedio, acabar con el
cáncer, erradicar el problema.
Problema: Manager vs. equipo
¿Dónde realmente radica el problema del equipo de Boston?
Grady Little no es dirigente agresivo, no es estratega, más
bien pacífico y no es lo que necesita Boston. Little empezó
dando luz verde a su equipo, y el primer mes de la campaña
el equipo encabezaba la lista en ganados, en efectividad,
mayor equipo en el camino, bateo colectivo, bases robadas,
etc., y luego comenzó un descenso vertiginoso que fue
matando poco a poco la esperanza de ver a su equipo en las
finales.
Aunque el dirigente Little alcanzó marca de (93-69), no está
mal, pero ¿dónde está el problema? Veamos la otra tanda;
Trot Nixon (532-136 hits), .256 de promedio con 24 jonrones
y 94 empujadas. Jason Varitek (467-124 hits) y .266 de
promedio y 10 cuadrangulares y 61 remolcadas. Brian Daubach
(444-118 hit), .266 de promedio con 20 jonrones, y 78
producidas. Tony Clark .207 de promedio. Serán éstos
jugadores parte del problema? Quizás, pero analicemos. El
cuerpo de lanzadores, donde se incluyó a Frank Castillo
(6-15) y 5.07 de efectividad, John Burkett(13-8) y 4.53 de
efectividad, Rolando Arrojo (4-3) y 4.98 efec. Darren Oliver
(4-5) y 4.66 de efectividad, Sunny Kim (2-0) y 7.45 de
efectividad, Hermanson (1-1) y 7.77 de efectividad, Rich
Garces (0-1) y 7.59 efectividad, entre otros. Estos han sido
parte de los actores que montaron la obra en el Fenway Park
y cuyos protagonistas no merecen repetir la obra en el mismo
escenario.
Conflictos de intereses
Se podría decir que solo una lucha interna en el equipo
acabaría por destronar una maquinaria como la que tuvieron
los Red Sox en la recién finalizada campaña. No se justifica
una eliminación de la división antes de tiempo. Luego de los
encuentros con la Liga Nacional el autoestima estaba por el
suelo. Después de la lesión de Manny comenzó el descenso del
rendimiento colectivo, Garcíaparra se notaba cabizbajo, el
brazo de Pedro mantenía en zozobra a la gerencia, el
descalabro de los lanzadores Oliver, Arrojo, Castillo y
Garcés hicieron andar por el suelo los ánimos del equipo y
toda la línea defensiva derecha fue silenciada por completo,
al punto de mandar a triple A, a José Offerman, quien luego
fue negociado a los Marineros de Seattle.
Varitek, Clark, Daubach, Nixon y Offerman mantuvieron un
pobre rendimiento, donde el máximo promedio no alcanzó los
270. |