Regional
En Boston
Hipólito Mejía: "Me gusta el cargo"
- por Roberto Rodríguez y Radhamés Peguero
BOSTON, Mass.— Con una
vehemente exhortación a sus compatriotas a integrarse y
participar activamente en el proceso político
norteamericano, el presidente dominicano Hipólito Mejía
cumplió un amplio programa de actividades en Nueva
Inglaterra, donde —como se esperaba— a su paso dejó flotando
a sus anchas el controversial fantasma de la reelección
presidencial.
El Presidente Mejía también aprovechó para exhibir lo que
dice sentir de los miles de dominicanos que residen en el
exterior, destacando que el aporte de esos compatriotas “ha
sido, fue, es y debe ser significativo en beneficio del país
y de su familia”.
Aseguró que cada uno de esos dominicanos se ha convertido en
“la esperanza de muchos de sus familiares y cada uno de
ustedes debe ser la esperanza de sus hijos”, por lo que les
sugirió aprovechar la oportunidad que les brinda esta
sociedad para educar a sus vástagos.
El mandatario dominicano habló la noche del domingo en un
amplio salón del Sweesôtel del centro de Boston abarrotado
de quisqueyanos que pagaron 50 dólares para cenar junto al
jefe de Estado, donde además hubo delegaciones oficiales de
varios países latinoamericanos, entre ellos Colombia,
Venezuela y Haití.
El Presidente Mejía insistió en que los dominicanos deben
enseñar a sus hijos “el amor a la dominicanidad y a este
gran país” (Estados Unidos), señalando que la época de
“exhibir un nacionalismo trasnochado es pura fantasía”.
Dijo que la capacidad, la formación, el empeño y la lógica
permitidos por esta sociedad, es el mejor legado histórico
que pueden dejar a sus hijos, destacando que la presencia de
cientos de dominicanos que hoy trabajan como profesores en
universidades norteamericanas es la mejor prueba de ello.
Poniendo como ejemplo al doctor Rafael Lantigua, destacado
médico dominicano del Presbiterian Medical Center de Nueva
York y profesor de la escuela de medicina de la Universidad
de Columbia, quien le acompañó en su recorrido, dijo que
como éste son muchos los compatriotas que “en el orden
humano, profesional y de dominicanidad ponen en grande el
nombre de la República Dominicana”.
Participar en política
Al exhortar a los dominicanos a participar de manera
militante en la actividad política de Estados Unidos, el
mandatario quisqueyano dijo que pueden hacerlo en el partido
que quieran, siempre pensando que esa es una buena
oportunidad de progresar.
Recordó que los fallecidos dirigentes perredeístas, el ex
presidente Antonio Guzmán y el líder máximo de la
organización, José Francisco Peña Gómez siempre le dijeron
que la colonia dominicana en Estados Unidos “vale mucho”
porque había venido a sacrificarse.
Destacó que esa valía se crece cuando “yo veo a Soriano
(Alfonso, el pelotero de los Yankees) un cocolito de San
Pedro de Macorís acabando en la ciudad de Nueva York, o a
Manny (Ramírez) o Pedro (Martínez) aquí en Boston, a quienes
definió como “orgullo de la dominicanidad”, al igual que
otros como Sammy Sosa.
Sin embargo, consideró llegado el momento de que los
dominicanos comiencen a sentirse orgullosos de su
representación política, como Marcos Devers, quien se llevó
una gran ovación de la asistencia por ser el primer
quisqueyano en haber desempeñado la posición de alcalde de
la ciudad de Lawrence, donde ahora es el presidente del
Concejo Municipal.
Igualmente hizo referencia a otros dominicanos, destacando
que resulta muy confortable cuando ha tenido la oportunidad
de escuchar al ex Presidente Bill Clinton, a su esposa
Hillary o al mismo Presidente Bush decirle que la colonia
quisqueyana “es excelente y que se sienten orgullosos y
contentos” de su trabajo.
El Presidente Mejía fue reiterativo en su exhortación a sus
compatriotas a participar en la política norteamericana,
advirtiendo que para alcanzar objetivos lo primero que debe
haber es acuerdos “porque la unidad es una palabra mágica”.
Precisó que se hace necesario buscar la integración de la
familia dominicana y latinoamericana para “seguir creciendo
y tomándole peldaños importantes a la política
norteamericana” dentro de un marco de unidad y de absoluto
respeto.
El fantasma reeleccionista
Aunque como siempre cauteloso cuando se trata de ponerse en
evidencia en los planes políticos con mira a los comicios
del 2004, el Presidente Mejía dejó establecido que “el cargo
me gusta” y eso, junto al susurro continuo de quienes
pública y privadamente le atizan la idea de la reelección,
más un anuncio hecho en Boston por el mandatario, conducen a
los más conspicuos analistas a la conclusión de que la
maquinaria del continuismo está siendo engrasada y afinada
para echarla a andar en el momento preciso.
La primera aparición de la figura de la reelección durante
la actividad se hizo presente en una recesión previa que un
grupo de comerciantes, encabezado por Belkis Pepín, dedicó
al mandatario en un salón aparte del mismo hotel, y donde
William Soto Medina, coordinador federal del sector
empresarial que le apoyó en las pasadas elecciones, puso a
disposición del mandatario el equipo de trabajo para lo que
él dispusiera en el futuro inmediato.
Aunque no hizo comentarios en ese momento, el Presidente
esbozó una sonrisa de satisfacción que luego confirmó en el
discurso del acto central, donde dejó saber que el cargo “me
gusta” y anunció el nombramiento de “Representantes del
Presidente” en aquellas ciudades norteamericanas donde la
comunidad dominicana sea significativa, los cuales estarán
coordinados por el ex cónsul de Nueva York, Luis Eludis
Pérez, un hombre de la entera confianza del mandatario.
Quienes conocen de los métodos de trabajo del Presidente
Mejía, sostienen que esos “Representantes del Presidente”
serán los encargados de coordinar y ejecutar todas aquellas
acciones que políticamente puedan ser capitalizadas, sin
necesidad de involucrar de manera directa las sedes
consulares y sus funcionarios en un activismo que busca
evitar que se le interprete como utilización de los recursos
del Estado en la promoción de la reelección.
La expresión de “el cargo me gusta” que usó el Presidente,
inmediatamente puso a flotar en la mente de los cientos de
parroquianos que llenaban el salón el polémico fantasma de
la reelección, una figura política que en un segundo período
es aceptada por la mayoría de los dominicanos que están
convencidos de que un mandato de cuatro años no es
suficiente para desarrollar un plan de gobierno que
mínimamente pueda atender las inmediatas necesidades del
país.
Sobre todo cuando la experiencia ha probado que en
dominicana la sucesión de los gobiernos tradicionalmente ha
anulado la continuidad de los planes de desarrollo del
Estado, precisamente porque los tres principales partidos
parecen dispuestos a todo, menos a ponerse de acuerdos a
ejecutar planes inconclusos dejados por la administración
previa.
La noche del domingo, aunque el Presidente simplemente se
limitó a expresar un sentir acerca del cargo, es innegable
que todo el que estaba allí con un mínimo de conocimiento
político, salió convencido de que allí se estaba engrasando
una maquinaria política que si no es para allanarle el
camino a la reelección, dejaría en el Presidente Mejía la
decisión final de quién podría ser el próximo presidente de
la República Dominicana.
Nombramientos
El nombramiento de Representantes del Presidente de la
República en las ciudades norteamericanas donde hay una
creciente comunidad dominicana, fue anunciado por el jefe de
Estado, diciendo que esos funcionarios tendrán a su cargo la
responsabilidad de ser los “vasos comunicantes” de sus
compatriotas en Estados Unidos y el Poder Ejecutivo.
Indicó Mejía que esos representantes suyos tendrán la misión
de canalizar cualquier problema y de aquellas cosas que le
conciernen a los dominicanos, pero que muchas veces son
difíciles porque en los países subdesarrollados “no hay
instituciones y cualquier pelafustán le tranca el juego a
cualquiera”, un hecho que consideró lamentable, pero real.
Refirió que en naciones como Estados Unidos “los papeles se
llenan y caminan”, cosas que no ocurren en los países
subdesarrollados, aunque dejó sentada su convicción de que
se está avanzando y que todo tiene su origen en la falta de
educación que acusa el país.
Aunque no dejó establecido el nombre que dará al cargo en
que nombrará al coordinador de esos representantes, adelantó
que el escogido ha sido el ex cónsul de Nueva York, Luis
Eludis Pérez.
Puntualizó Mejía que independientemente de las funciones de
los cónsules, esos Representantes del Presidente servirán de
contactos permanentes entre su persona y la comunidad
dominicana en Estados Unidos.
En cuanto a los cónsules, los exhortó a cumplir con el
trabajo por el que cobran, haciendo uso de un dicho
dominicano de que “ya la pava no pone donde ponía”, y
poniéndose él mismo el ejemplo de que “fui al Palacio
Nacional a trabajar 15 y 18 horas diarias, no a jugar
muñecas ni Internet”.
Destacó que los nombramientos de los Representantes del
Presidente tienen el objetivo, más que nada, de cumplir con
partes “esenciales e importantes que son requerimientos
rutinarios” de la comunidad dominicana en Estados Unidos,
dejando establecido que no tiene duda de que los escollos
que hasta ahora hayan podido existir para atender a esta
comunidad “los vamos a superar”.
Entre las situaciones que atañen a los dominicanos en el
exterior, el Presidente Mejía hizo referencia a la necesidad
de viviendas, destacando que hay disponibles todas las que
se puedan demandar, pero aclarando que para adquirirlas “hay
que pagar algo, porque la época de regalo se acabó”.
Dijo que en los dos años de su gobierno, el Estado ha
construido cerca de 23 mil viviendas, precisando que todo el
que quiera una “tiene que cantearse (pagar inicial) con 52
mil pesos” dominicanos, unos dos mil 700 dólares.
Puntualizó que llegó a la presidencia de la República con un
concepto claro de la equidad, en el entendido de que los
planes del gobierno deben ser por igual para todos los
dominicanos, y que por ello decidió que aquellas personas
que por alguna razón adquirieron más de una vivienda
construida por el Estado, tienen la obligación de quedarse
con una que deben pagar, y devolver las demás. |