Cultural
Favoritos para el Premio Nóbel
de Literatura 2002
- por
Sebastián Brahm & Andres Gómez B.
El jueves 10 de octubre la
Academia Sueca da a conocer al nuevo ganador del máximo
trofeo de las letras mundiales. La Tercera consultó a
expertos de todo el mundo y entre los posibles también
figuran el peruano Mario Vargas Llosa y el estadounidense
Philip Roth. Sin embargo, Harold Bloom cree que no lo ganará
un norteamericano.
El 11 de octubre del año 2000, los principales diarios del
mundo publicaban la nómina de favoritos para el Premio Nóbel
de Literatura. La lista era encabezada por autores como el
trinitario V.S. Naipaul, el angloindio Salman Rushdie, el
mexicano Carlos Fuentes y el estadounidense Philip Roth. A
la mañana siguiente, el crítico literario Horace Engdahl,
secretario permanente de la Academia Sueca, barrió con los
pronósticos. El nombre del ganador, Gao Xingjian, escritor
chino exiliado en Francia, era desconocido en casi todos los
idiomas, incluido su adoptivo francés.
Los académicos suecos enfrentaron una ráfaga de críticas y
el episodio revivió algunos de los momentos más
controvertidos de la historia del Nóbel. “No damos el premio
a países e idiomas. Premiamos a autores individualmente”,
dijo Engdahl.
El próximo jueves, él deberá enfrentar las cámaras para dar
a conocer al ganador de este año. Si bien las candidaturas
son secretas, varias de ellas se han hecho públicas y
algunas son reincidentes. Una es la de Nicanor Parra,
presentado por la Universidad de Chile. Las posibilidades
del antipoeta son escasas según los expertos, básicamente
porque la literatura local ya cuenta con los Nóbel de
Gabriela Mistral (1945) y Pablo Neruda (1971). Por el
contrario, la narrativa peruana no ha sido reconocida por la
Academia y Mario Vargas Llosa aparece como el candidato más
fuerte de América Latina.
Así lo piensa el crítico norteamericano Harold Bloom. “Si
tuviera que ser un sudamericano, sería sin duda Vargas
Llosa”, afirma. La misma impresión sostiene el chileno Pedro
Lastra, académico emérito de la Universidad de Long Island:
“Es tal vez el más nombrado de Hispanoamérica”. El autor de
Conversación en la Catedral y La Fiesta del Chivo ha
recibido este año numerosas distinciones internacionales;
entre éstas, el Premio Nabokov de Literatura, el de Crítica
Literaria Bartolomé Marsh y fue nombrado presidente de la
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
Junto al peruano, acaso el candidato con mayores
posibilidades es el húngaro Imre Kertész. Nacido en 1929, es
un sobreviviente de Auschwitz y su libro Novela de un Hombre
sin Destino es considerada una de las obras más
estremecedoras sobre el Holocausto. Según trascendió, el año
pasado disputó mano a mano el Nóbel con el vencedor, V. S.
Naipaul. “Con Kertész, la literatura europea de fines del
Siglo XX ha ganado un escritor como muy pocos”, dijo el
diario Frankfurter Allgemeine Zeitung.
Marcel Reich-Ranicki, autoridad de la crítica germana,
comentó recientemente en su programa de televisión Solo, que
Kertész es el más mencionado y, por lo tanto, seguramente no
saldrá. Los favoritos de Reich-Ranicki son los
estadounidenses Philip Roth y John Updike. Desde Berlín, en
cambio, Antonio Skármeta hace votos por Parra, pero “si la
cosa va por USA, ninguno me gustaría más que Arthur Miller”.
Norman Mailer y Carol Joyce Oates se anotan también entre
los favoritos. Pero para Harold Bloom, el que más lo merece
es Philip Roth. “En particular, hay dos novelas de él que lo
hacen merecedor: Pastoral Americana y Teatro del Sabbath.
Pero es tan poco políticamente correcto y la Academia lo es
tanto, que es francamente imposible, con lo que está pasando
con Irak. Y por eso es difícil que lo gane algún
norteamericano”.
Aunque no figuran en la primera línea de las apuestas, otros
candidatos oficiales son los argentinos Ernesto Sabato y
Juan Gelman, el poeta brasileño Ferreira Gullar, el mexicano
Carlos Fuentes, el español Miguel Delibes y el francés
Maurice Blanchot. El jueves se sabrá si los suecos jugarán
una buena carta o sacarán conejos del sombrero.
El factor político
El Nóbel de Literatura, dotado de un millón 100 mil dólares,
se ha consolidado como el galardón más importante del mundo
de las letras. Sin embargo, los errores cometidos en sus 100
años de historia y la influencia de factores extraliterarios
han mermado su prestigio. Así, la sudafricana Nadine
Gordimer lo recibió en plena vía de solución al apartheid
(1991); el finlandés F.E. Sillanpää lo ganó después de que
Rusia agredió a Finlandia (1939); el ruso Alexander
Solzhenitsyn (1970) cuando era perseguido por el gobierno
comunista y a Winston Churchill se lo dieron después de la
Segunda Guerra (1953) por su “dominio de la descripción
histórica”. En cambio, le fue negado a Jorge Luis Borges por
aceptar un homenaje del régimen de Pinochet y a Tolstoi, en
1901, debido a que en sus obras “reniega no sólo de la
Iglesia, sino también del Estado, e incluso del derecho a la
propiedad de la cual él mismo, inconsecuentemente,
disfruta”.
Harold Bloom reconoce que el Nóbel “es muy político y eso
ciertamente ha causado que la Academia premie autores que no
se lo merecían, pero también lo han ganado otros
incuestionables, como Saramago o Beckett. Pero este chino,
Gao Xingjian, lo he leído bien y no sé qué le encontraron”. |