Nota Editorial
Educación bilingϋe:
¿Estamos perdiendo la guerra?
En noviembre, los votantes de
Massachusetts decidirán si eliminan o no la educación
bilingüe. La pregunta que aparecerá en la boleta electoral
es la misma que fue ya aceptada en California y Arizona. Ron
Unz, el multimillonario fundador de una compañía de software
ubicada en Palo Alto, impulsó la campaña que logró
desmantelar el programa bilingüe en esos dos estados. Ahora,
él está encabezando una cruzada nacional contra el
bilingüismo, teniendo como próximos blancos a Massachusetts,
Nueva York y Colorado.
Tal como van las cosas, parece que perderemos también aquí
la batalla por la defensa de la Educación Bilingüe.
A menos de un mes de las elecciones en las que se decidirá
el futuro de la educación de los 45 mil estudiantes
actualmente enrolados en los programas bilingües del estado,
poco y nada se está haciendo para esclarecer a la población
sobre la importancia de preservar el bilingüismo.
Es cierto que algunas voces valientes se han levantado para
defender el sistema bilingüe en algunas ciudades como
Boston, Jamaica Plain y Lynn, pero son acciones aisladas,
sin la fuerza de un movimiento sistemático que es lo que se
necesita para enfrentar la campaña bien financiada y mejor
organizada que llevan adelante en Massachusetts los
seguidores de Unz.
Resulta increíble la inamovilidad del liderazgo hispano en
Lawrence, por ejemplo. En esa ciudad donde el 70 por ciento
de los estudiantes son de origen latino y reciben clases
bilingües, no hay hasta ahora ninguna manifestación de
respaldo a la educación bilingüe.
¿Dónde están los representantes de la Asociación de Padres?
¿Y no hay maestros latinos que asuman una posición
responsable sobre ese tema?. ¿No hay líderes interesados en
orientar a la comunidad?
Esta inacción es la mejor prueba que la campaña de Unz ha
calado en muchas mentes. No son pocos los latinos que
piensan que los defensores del bilingüismo no quieren que
nuestros niños aprendan inglés. Y ese es un error. El meollo
del debate no radica en decidir qué queremos para nuestros
hijos, porque todos queremos que aprendan inglés, sino en
cómo hacerlo lo mejor posible.
Es bueno tener en cuenta ciertos puntos antes decidir por el
sí o el no en la pregunta número 2.
Recientemente, la legislatura de Massachusetts pasó una ley
reformando la educación bilingüe. Ahora, la nueva
legislación permite a las escuelas del estado elegir entre
diferentes métodos de enseñanza del inglés, adecuándolos a
las necesidades de los estudiantes. Al mismo tiempo, se ha
propuesto un mayor control de los distritos escolares en la
enseñanza del programa bilingüe, para evitar que los alumnos
permanezcan demasiados años en los cursos de instrucción en
las lenguas nativas, como ocurrió en décadas anteriores.
Finalmente, con esta reforma se le otorga a los padres el
derecho a elegir el tipo de instrucción que ellos prefieren
para sus hijos, ya sea en ingles total o el programa
bilingüe.
Con esta reforma, ¿porqué deberíamos votar por la
eliminación de la educación bilingüe?
Una última reflexión para los electores: por más español que
le enseñemos a nuestros hijos en el hogar, si no hay
educación en español, no podremos evitar que con el paso de
los años nuestro idioma se degrade y se corrompa.
Lengua es cultura.
Usted elige. |