Especial
Hispanos en USA: exitos y desafíos
Las más recientes cifras del
Censo 2000 revelan que la población hispana radicada en
territorio estadounidense ha llegado a 35.3 millones de
personas, número que sitúa a Estados Unidos como la quinta
nación hispanoparlante del mundo, después de México, España,
Colombia y Argentina, lugar que ya ocupaba desde hace casi
10 años.
Los hispano-estadounidenses han tenido, como todos los
grupos humanos, éxitos y fracasos en su empeño por abrirse
paso en la compleja sociedad norteamericana. Sus cartas de
triunfo para llamar la atención de los grandes poderes de
esta nación han sido, sin dudas, su extraordinario poder
adquisitivo y en buena medida su participación política en
los procesos electorales. Su punto débil: niveles de
educación inferiores al promedio de la población.
Contribuciones
El Dr. Harry P. Pachón, presidente del Instituto de Política
Tomás Rivera (TRPI), considera que las contribuciones más
importantes de los latinos a este país han sido “una fuerte
ética de trabajo y entre los latinos emigrantes en
particular, la renovación del ideal norteamericano de que el
trabajo duro y la perseverancia llevan a una vida mejor”.
No hay dudas de la participación de los hispanos en las
tareas patrióticas, ya que sólo en la Segunda Guerra Mundial
más de 300 mil ciudadanos de origen mexicano tomaron las
armas y fueron a aquella demoledora contienda euro-asiática.
Otros hispanos, entre ellos numerosos puertorriqueños,
cubanos, centro y suramericanos, también participaron como
soldados en esa guerra, así como en las de Corea, Vietnam y
el Golfo Pérsico.
Para Arturo Vargas, director ejecutivo de la Asociación
Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados
(NALEO), la contribución más importante que han hecho los
latinos a Estados Unidos “es ayudar al poderío económico
nacional y a la prosperidad” de este país.
“Por décadas, la mano de obra y el sudor de los latinos
ayudaron a construir esta nación y esto ocurrió cuando el
país más lo necesitaba, durante los momentos más críticos de
la economía, como la Gran Depresión o cuando llegaron los
braceros mexicanos en la década de los 40 para hacer
trabajos que nadie hacía, también durante la recesión de
principios de los 90, época en que los jornaleros y los
pequeños negocios latinos mantuvieron a flote la economía de
California y de otras áreas evitando que éstas se
derrumbaran”, agrega el directivo de NALEO,
Poder Adquisitivo y Negocios
Actualmente, la mayoría de los expertos afirma que el poder
adquisitivo de los hispanos es suficientemente atractivo
como para que cierto número de corporaciones estadounidenses
haya tendido ya una amable alfombra roja ante el consumidor
de ese origen étnico.
De acuerdo con el Selig Center for Economic Growth de la
Universidad de Georgia, la capacidad de compra de los
hispanos en Estados Unidos es de 452 mil 400 millones de
dólares. Ese mismo centro señala que el poder adquisitivo
hispano creció 118 por ciento entre 1990 y 2001.
California es el gran mercado hispano por excelencia, con
más de 137 mil 600 millones de dólares, seguido por Texas
con 74 mil 979 millones, Florida con 44 mil 065 millones y
Nueva York con 42 mil 760 millones, según el Selig Center.
Tan fuerte parece ser esta cualidad de la comunidad hispana
que el mundo corporativo estadounidense dedicó en el año
2000 alrededor de 2,400 millones de dólares en mensajes
publicitarios dirigidos a ese mercado a través de los
numerosos medios de comunicación, mayormente en español, de
Estados Unidos, según la revista Hispanic Business. Esto
significó un aumento del 25 por ciento con respecto a 1999,
año en que las corporaciones gastaron 1,900 millones de
dólares con el mismo fin.
Pero la hispanidad no sólo consume lo que el mundo
corporativo anglosajón le ofrece. También ha nacido una
comunidad empresarial latina poderosísima, que en gran
medida está dedicada a satisfacer las necesidades de consumo
de los hispanos. Datos de la Oficina del Censo del
Departamento de Comercio de Estados Unidos, divulgados en
marzo de 2001, revelan que en todo el país había en 1997 un
millón 200 mil compañías hispanas que empleaban a un millón
300 mil trabajadores y facturaron ese año 186 mil 300
millones de dólares.
Poco más de siete de cada 10 negocios hispanos o el 73 por
ciento tenía su sede en cuatro estados: California, con
336,400 firmas; Texas, con 240,400; Florida, con 193,900 y
Nueva York, con 104,200. |