Regional
Algunos políticos prefieren no opinar
La guerra preocupa a los lideres
latínos
- por Adriana Recchia
Líderes latinos de
Massachusetts manifestaron su preocupación ante el reciente
llamado del presidente de los estados Unidos, George Bush
para iniciar una acción de fuerza inmediata contra Irak, y
coincidieron en advertir sobre las trágicas consecuencias
que tendría una guerra para los miles de jóvenes enrolados
en las Fuerzas Armadas estadounidenses.
Como muchos políticos de la nación, los dirigentes latinos
sintieron el impacto del mensaje que pronunció el primer
mandatario norteamericano el lunes 7 del mes en curso
durante el cual presentó los argumentos para atacar al
régimen de Sadam Hussein.
El mensaje televisado de Bush se dio a menos de un mes de
que se realicen las elecciones legislativas en el país,
previstas para el próximo 5 de noviembre y en momentos en
que republicanos y demócratas debaten en el Congreso si le
darán al presidente carta blanca para atacar Irak.
En Lawrence, el presidente del Concejo de la ciudad, Marcos
Devers expresó sus dudas sobre la determinación del
presidente Bush de iniciar una guerra sin contar el completo
respaldo de las Naciones Unidas y los países europeos.
“La posición de Bush es unilateral y arriesgada. En mi
opinión, no se debe usar la fuerza hasta tanto no se
justifique plenamente y a menos que se hayan agotado todos
los recursos para preservar la paz. Y, en este caso, creo
que los recursos aún no se han agotado. Es por eso que el
mundo civilizado se está negando a aceptar la decisión de
los Estados Unidos”, comentó.
El político se lamentó ante la posibilidad, casi inevitable,
de una guerra contra Sadam Hussein porque se sacrificarán
muchas vidas, especialmente de los miles de jóvenes que
actualmente están enrolados en las filas del Ejercito y la
Armada norteamericana.
“Las familias hispanas van a sufrir como el resto de las
comunidades, ya que gran parte de las fuerzas militares de
este país está compuesta por latinos”, indicó.
Por su parte, Félix Arroyo, primer concejal hispano en el
Concejo de Boston, se pronunció a favor de que el gobierno
de Estados Unidos impulse medidas de presión económicas y
políticas contra el régimen de Sadam Hussein antes que
declararle una guerra.
Arroyo manifestó su rechazo a los planteamientos del primer
mandatario de hacer uso de la fuerza militar. “Estoy en
contra de esa posición, aún cuando provenga de un presidente
de los Estados Unidos. En su discurso del lunes 7, Bush no
aportó nada nuevo para convencernos de la necesidad de
atacar Irak. Sabemos que Sadam Hussein es un dictador, pero
no es el único que hay en el mundo”, dijo.
Al mismo tiempo, destacó las consecuencias funestas que
tendrían para el país y el mundo una confrontación contra
Irak.
“Una guerra que no cuenta con el apoyo de las otras naciones
del planeta crearía tensión con los países aliados, y en
aquellos que no lo son acrecentaría el odio que sienten
hacia los Estados Unidos. En estos momentos la mejor
política es establecer los mecanismos del diálogo y atenerse
a las resoluciones de las Naciones Unidas”, apuntó.
Entre el patriotismo y los votos
Otros políticos latinos no estuvieron tan seguros de
expresar sus ideas respecto a la guerra como lo hicieron
Devers y Arroyo. Fue el caso del candidato a la
representación estatal Jeffrey Sánchez, quien se mostró
sorprendido por la consulta que le hizo Siglo21 sobre el
espinoso tema que hoy conmueve a todo el país.
“No tengo aún una posición definida sobre este punto. En
estos momentos, estoy abocado principalmente a los problemas
locales”, se disculpó.
No obstante, Sánchez convino “hay que tomar estas cosas con
mucho cuidado y cautela ya que las acciones y agresiones de
una parte pueden generar la misma reacción en el otro lado”.
Sin embargo, dejó también en claro que dadas las presentes
circunstancias que se vive en Medio Oriente, “ se hace
necesario tal vez tomar medidas de fuerza”.
Siglo21 también quiso contactar Jarret Barrios, quien se
encuentra en camino de convertirse en el primer senador
hispano por Massachusetts. Barrios se excusó de hacer
comentarios sobre el tema de la guerra contra Irak porque se
encontraba en esos momentos en medio de una reunión. Tampoco
pudo ser ubicado en el resto del día.
A menos de un mes de las elecciones de noviembre, un gran
sector de políticos demócratas y especialmente si son
hispanos, dan muestras de tener opiniones divididas con
respecto a la guerra contra Irak. Muchos prefieren no opinar
para evitar las responsabilidades y compromisos políticos.
Algunos tienen miedo de ser acusados de poco patriotas y
otros intentan guardar un delicado equilibrio entre las
posiciones más disímiles con tal que eso les permita
asegurarse los votos que necesitan para ganar la contienda
del próximo mes.
Esta posición vacilante de algunos líderes estatales se
repite a nivel nacional y es el factor que está impidiendo a
los representantes demócratas del senado decirle NO al
presidente en sus aspiraciones guerreristas. Y esa es la
razón por la que se espera que el Congreso apruebe por
amplia mayoría una resolución en los próximos días
autorizando a Bush a atacar militarmente a Sadan Hussein.
A nivel del liderazgo nacional hispano las voces valientes
contra la guerra se pueden contar con los dedos de una mano.
Entre las honrosas excepciones se encuentra el congresista
demócrata por Nueva York, José Serrano. En una nota de
prensa dirigida a nuestra redacción, el político dice: “La
posición de América en el mundo requiere que actuemos
cautelosamente y con cuidado. Y como oficiales públicos
nosotros debemos recordar que cualquier apoyo a una acción
militar significa que estaremos arrojando a miles de
nuestros hijos al peligro. Cualquier acción armada debería
solo ser promovida cuando la causa es justa y los objetivos
son claros”.
De acuerdo a una encuesta publicada recientemente en el
diario The New York Times, más de la mitad de los
estadounidenses piensan que el gobierno y el Congreso están
dedicando demasiado tiempo a Irak, ignorando los problemas
internos, especialmente los que tienen que ver con la
economía, que está pasando su peor etapa desde los últimos
20 años. |