Nacional
Aún no hay pistas...
El francotirador ha matado ya a once personas
- por
Christiane Oelrich, IBLNEWS-Dpa.
Se trata de la décimo primera
víctima - la novena mortal - el misterioso asesino que
mantiene atemorizada la región desde principios de octubre,
confirmó ayer la policía tras analizar la bala. El ataque
anterior, que causó la muerte a un hombre de 53 años, fue
tres días antes unos 60 kilómetros al sur de Washington.
El matrimonio había realizado compras en el centro
comercial, ubicado a unos 15 minutos en coche del centro de
Washington. En el estacionamiento techado, ambos estaban
colocando las bolsas en su vehículo cuando sonó el disparo.
Otras personas que estaban allí creyeron que había reventado
un neumático. Sin embargo, cuando vieron que la mujer caía
al suelo salieron corriendo, temiendo por sus vidas.
“Todos entraron en las tiendas”, informó el empleado de la
construcción Manuel Solís. “Cierren las puertas”, gritaba un
hombre, mientras los clientes dejaban caer sus bolsas y
buscaban refugio en la parte trasera del “Home Depot”.
Pero el peligro había pasado. Once disparos, once víctimas.
La seña de identidad del misterioso asesino es derrumbar a
sus víctimas con precisión mortal y desaparecer
silenciosamente.
Sólo en dos ocasiones no logró su objetivo. Una mujer
sobrevivió al disparo en otro estacionamiento, al igual que
un niño de 13 años, que fue alcanzado delante de su escuela.
Desde el comienzo de la serie de asesinatos el 2 de octubre
hay efectivos desplegados en Washington y en distritos
limítrofes de los Estados de Maryland y Virginia.
Los coches de la policía están aparcados en los cruces de
calles, en las gasolineras y en los centros comerciales, los
lugares preferidos del asesino para cometer sus ataques. La
policía desplegó a más de mil efectivos y puso en marcha una
de las mayores acciones que se hayan visto jamás en la
región.
En tanto, en la ciudad de Washington vive se respira el
temor. El asesino parece elegir a sus víctimas al azar.
Todas tiene sólo una cosa en común: estuvieron quietas el
suficiente tiempo como para que él haya podido apuntarles y
disparar.
Tres personas fueron alcanzadas por detrás cuando estaban de
pie junto a sus coches en una gasolinera. Una mujer fue
asesinada en el banco de un parque y otra mientras pasaba la
aspiradora a su coche.
La primera víctima se registró en el estacionamiento de un
supermecado. Un hombre recibió el disparo mientras conducía
una máquina de cortar el pasto y otro cuando se detuvo en
una esquina.
“No se queden quietos. Muévanse en zigzag, coloquen el bolso
delante del pecho”, recomendaron autodenominados expertos en
programas de radio. Muchas personas no confían en estos
consejos. En las estaciones de servicio en Washington
descendió notablemente el movimiento. Los restaurantes
tienen mesas vacías y en los centros comerciales también se
nota menos afluencia de público.
Hasta el momento, la policía dio a conocer pocos indicios
sobre el móvil o la personalidad del agresor. “Podría ser tu
vecino”, opinó el criminólogo Fred Nastri en declaraciones a
los medios de prensa.
El hecho de que los últimos dos fines de semana no se
produjeran ataques puede indicar que el agresor tiene otras
ocupaciones, como, por ejemplo, jugar con sus hijos.
El profesor de Derecho James Fox sostuvo que no hay que
sacar conclusiones precipitadas. “Hasta ahora se trata de
alguien que ataca de lunes a viernes, pero eso puede
cambiar. Ya demostró que es impredecible”.
La policía difundió en principio un posible perfil del
asesino, pero luego lo retiró. “No queremos que la población
se atenga sólo a una visión”, dijo el jefe de la comisión
especial, Charles Moose. “La gente debe permanecer alerta a
todo”. |