Regional
La pregunta No. 3
Elecciones limpias: los electores
decidirán
- por Christopher Helms
BOSTON, Mass. — ¿Vale la pena
el financiar elecciones con impuestos cuando el estado tiene
una crisis económica?
El Representante Estatal José Santiago dice un clarísimo
“no”.
“Yo creo en la idea de elecciones limpias, pero no creo que
sea el tiempo indicado de quitar $100 o $200 millones a los
programas de servicios al público para financiar a los
políticos”, dijo el demócrata lawrenciano. “Es injusto”,
agregó.
Los votantes harán sentir su voz sobre este tema el 5 de
noviembre cuando decidirán “sí” o “no” por la Pregunta 3: La
financiación de campañas políticas por parte de los
contribuyentes.
Es una pregunta de carácter no obligatorio, pero el
resultado dará nuevos argumentos al campo que gane.
Massachusetts ya tiene una ley de elecciones limpias, creada
por los votantes en 1998 por un margen de dos a uno. Pero
legisladores poderosos como Thomas Finneran han limitado la
ley por medio de no proveerla de fondos.
Quienes respaldan elecciones limpias dicen que la ley reduce
la influencia de las grandes corporaciones comerciales y
abre más competencia y opciones en la papeleta electoral.
Massachusetts tiene un nivel muy bajo de competencia
electoral, aseguran los partidarios de “sí”. Este año el 69
por ciento de los legisladores actuales no tendrá ningún
opositor a su cargo. El ‘Commonwealth’ está clasificado en
la posición 49 entre los 50 estados en nivel de competencia
electoral.
No hay mucha evidencia en contra o a favor de sus argumentos
porque son pocos los políticos que han usado fondos públicos
en sus campañas.
El único candidato para gobernador que usó exclusivamente
“dinero limpio” fue Warren Tolman, quien perdió en la
Primaria Demócrata.
El representante Santiago dice que por buena que sea la
idea, en una etapa de debilitamiento de la economía y en
momentos en que el estado está cortando servicios públicos,
¿qué debemos esperar para elecciones limpias?
“El dinero no hace un candidato”, asegura Santiago. “El
candidato se hace escuchando a su gente y aconseja votar NO
en la Pregunta 3 porque la ley no beneficia a la comunidad”,
dice.
Sin embargo, este argumento de Santiago no tiene sentido
para Pam Wilmote, directora ejecutiva de Common Cause
Massachusetts. Ella dice que a largo plazo la influencia del
dinero tiene un costo más alto que el costo de la ley de
Elecciones Limpias
“Nos cuesta más no tener elecciones limpias”, dijo Wilmote.
“Por ejemplo, mire el subsidio de $5 millones para circuitos
caninos. O los $254 millones de liberación de impuestos
anualmente con que se beneficia a corporaciones como
Fidelity”.
Wilmote dijo que la ley de elecciones limpias hará cambios
en las prioridades que tienen los legisladores, cambios en
favor a los votantes y en contra de los intereses de las
corporaciones.
“Los costos son mucho más altos cuando nuestros políticos se
venden”, indicó Wilmote.
En la papeleta de noviembre solamente figurará el texto de
la Pregunta 3. No se verán resúmenes ni declaraciones en
torno a lo que significa el SI o el NO, tampoco argumentos a
favor y en contra. Por eso, los votantes deben examinar
cuidadosamente la pregunta No. 3 antes de ir a las urnas.
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