Rhode Island
Piden intervención de autoridades
Desalojarán a Comerciantes latinos
- por Justo García
PROVIDENCE, R.I. — Un grupo de
comerciantes de origen hispano con negocios instalados desde
hace más de 14 años en una manzana de la Broad Street, se
quejó recientemente de que los quieren despojar de sus
negocios para dar paso a una nueva construcción que ellos
suponen es un centro comercial, sin habérseles dado
información previa al desalojo.
Los comerciantes se enteraron por medio de una carta que les
fue enviada de City Hall comunicándoles que deben desalojar
los locales antes del primero de diciembre y sentenciándolos
a pagar los 500 dólares que ellos pagan todos los meses.
Según informaciones obtenidas por los comerciantes después
de recibir la carta, el trabajo de demolición para dar paso
a una nueva construcción en que funcionará un centro
comercial, estaba planificado por dos años. Hasta ahora no
se habían enterado de esos planes, ni habían sido informados
de que los desalojarían del lugar y mucho menos se les había
incluido en los planes que se ejecutarán.
“No sabemos lo que ellos piensan hacer aquí, ellos no nos
han dicho nada, solo nos han dicho que tenemos que desalojar
los locales antes del primero de diciembre”, respondió
Milagros Mieses, propietaria de la Botánica San Pedro al
cuestionársele el por qué del desalojo. “Tengo 10 años con
este negocio en este lugar y la señora a quien le compré el
negocio tenía 6 años más”, indicó.
“Nosotros hemos hecho aquí un punto comercial, eso tiene un
valor y eso debe de ser considerado. A nosotros hay que
tomarnos en cuenta para los planes de construcción de nuevos
locales. Cuando nosotros empezamos aquí, no había casi
negocios, parece que ahora quieren desalojar a los hispanos
de la calle Broad”, enfatizó Mieses.
Por su parte el señor Micke, un afroamericano propietario de
una tienda de disco ubicada en el complejo comercial, se
quejó así: “Esta es la primera vez que recibo una carta
indicándome que tengo que desalojar antes del primero de
diciembre de este año. Tengo varios años con este negocio;
yo no puedo desalojar el negocio, no sé qué voy a hacer con
la mercancía que tengo ahí; eso es una injusticia. Hace más
o menos un año traté de comprar el edificio para
rehabilitarlo y me comentaron que no podían vendérmelo y me
informaron que harían una Plaza comercial; pero nunca más me
informaron nada y no me han tomado en cuenta para el
proyecto que piensan realizar”.
Francisco Ogando (Reymon), propietario de Reymon Taylor
Shop, dijo lo siguiente: “Tengo 15 años desempeñándome en
este negocio y ahora me ha llegado un aviso de desalojo a mí
y a los dueños de negocios vecinos, y nosotros no sabíamos
nada con respecto a los planes que tienen con estos locales
y el desalojo”.
Ogando comunicó además que la City Council del Distrito 11
tiene un programa (un proyecto) a desarrollar aquí en área
donde se piensa demoler los locales y se construirá una
plaza comercial. “Hace dos años que se estaba gestionando;
pero a nosotros no nos han comunicado oficialmente este
plan. No nos han invitado a reuniones; en ningún momento nos
han enviado comunicaciones... tampoco hemos tenido contacto
con el equipo que está haciendo arreglos de construcción”,
expresó.
“A nosotros se nos están violando los derechos que nos
corresponden. Tengo 15 años en este negocio, y ahora esa
señora se asomó al negocio. Yo no conozco a esa señora.
Ninguno de los otros comerciantes de aquí conoce a esa
señora”, dijo Ogando al referirse a la concejal del Distrito
11, Barbina Young. “Nosotros queremos denunciar este
atropello que nos están haciendo, porque al no comunicarnos
sobre esa demolición, y la primera carta que recibimos es de
desalojo, nos damos cuenta que es un atropello y por eso lo
estamos denunciando”, dijo Ogando enfáticamente.
Alerta a la comunidad
“...Queremos hacer de conocimiento público a toda la
comunidad que la City Council del Distrito 11, Barbina
Young, no nos está tomando en cuenta como comunidad, porque
para hacer un proyecto de esa magnitud, tenemos entendido
que ella tiene que reunirse con por lo menos el vecindario
de los 200 metros más cercanos al proyecto que se va a
desarrollar para ver si nosotros estamos de acuerdo o no
estamos de acuerdo, o por lo menos que se nos tome en
consideración para este proyecto”, agregó Ogando. “Ella está
haciendo las cosas a espaldas de todos nosotros y no ha
tenido la cortesía ni la gentileza de venir donde nosotros a
comunicarnos nada”, puntualizó Ogando.
Por otro lado, Aris Batista, propietario de una compañía de
venta y servicios de aparatos de comunicación, lleva 8 años
con un local alquilado en la manzana y aseguró que él
personalmente no recibió la carta y que parece que se
extravió en el correo; pero dice que ha visto otra cara que
habla del edificio completo y que se siente muy mal por esa
situación.
“Lo peor del caso es que no tenemos información de nada, yo
he oído rumores, nada oficial de que se piensa desarrollar
esta área. Yo considero que nosotros merecemos que nos
incluyan en esos proyectos, porque si es para ayudar a la
comunidad y son 4 negocios y se nos manda para la calle,
entonces ¿cuál es la ayuda que se está dando a la comunidad
si nosotros hemos estado aquí 10 y hasta 15 años”, se quejó
Batista.
“Nosotros lo que queremos es que se nos incluya en cualquier
plan que se esté por ejecutar y a las personas que nos
representan que por favor que nos ayuden con esta situación,
no sabemos lo que está pasando”, solicitó Batista.
Un llamado a las autoridades
“Nos sentimos bien preocupados por esa situación y queremos
hacer un llamado a las autoridades competentes del Estado a
que vean esta situación y que traten de buscarle una
solución. Nosotros no estamos en contra de que se desarrolle
esta área, lo que queremos es que se nos incluya en el
proyecto. Nosotros lo merecemos, hemos estado en lo bueno y
en lo malo de la Broad, nosotros hemos sido parte del
desarrollo de la Broad a lo largo de los años”, concluyó
Batista.
A esta situación se agrega que en el complejo hay también
una Iglesia Cristiana y hasta el momento de recoger los
datos los integrantes del ministerio no sabían que los van a
desalojar y que además el anterior propietario les hizo
exigencia de que pagaran la mensualidad y no les comunicó lo
que estaba pasando. ‘Voz que clama en el desierto’, se llama
la Iglesia, compuesta mayormente por religiosos de origen
hispano y de escasos recursos económicos, quienes con mucho
esfuerzo mantienen el local y hasta ahora han pagado mes por
mes el alquiler durante 5 años que tienen funcionando allí. |