Regional:
Lawrence, MA
Cerrada contienda por la representación estatal
- por
Angel Rafael Rivera
Lawrence, Mass.- Por primera vez desde que un hispano fue
electo al cargo de representante estatal hace cuatro años se
pronostica una competencia bastante cerrada, lo que hará de
esta una elección muy interesante y muy observada.
De acuerdo a los resultados de las pasadas elecciones
primarias y el comportamiento apático del votante latino, ya
no será tan fácil anticipar para qué lado se inclinará la
balanza como en años anteriores.
En esta ocasión dos candidatos latinos -el incumbente
demócrata José Santiago y el novato independiente William
Lantigua-, ambos con igual capacidad para atraer votos, se
enfrentan en un mano a mano que solo la fidelidad de sus
seguidores y el interés de estos a la hora de salir a votar
el 5 de noviembre le asegurará la victoria a uno o al otro.
En unas elecciones que deberían ser decididas por el voto
hispano, parece mentira que la decisión pudiera incluso
estar en manos del voto blanco. Esto porque de los 10 mil
latinos registrados para votar en los trece precintos en
cuyas boletas de votación aparecerán los nombres de Santiago
y Lantigua, poco más de 1,600 ejercieron su voto en las
primarias del 17 de septiembre. Además, los hispanos van
otra vez divididos a las urnas, tal como ocurrió en las
elecciones para la alcaldía.
Y, aunque también los anglos salieron en un diminuto número
a votar (1,400 de 6,000 anglos registrados), estos aun
siendo minoría casi igualaron la cantidad de votos hispanos.
El voto hispano superó al anglo en solo un 3 %.
Por un lado podríamos esperar que Santiago gane su propio
distrito, el C; distrito que más votantes latinos
registrados tiene (5,262 aunque solo 1,613 votaron en las
primarias) y que tradicionalmente lo ha apoyado
abrumadoramente.
Esto sumado al endoso que le dio el líder demócrata, Alfredo
Cruz, e inclusive el que le dio su anterior contrincante,
José Alfonso García, pudiera muy bien ser la fórmula de la
victoria para el incumbente.
Por otro lado, los amarres que a ultima hora ha hecho la
campaña de Lantigua con antiguos seguidores de Alfonso
García y Ralph Carrero, así como el endoso del mismo Carrero
y el empuje de Isabel Meléndez, pudieran más o menos
equilibrar la balanza haciendo aun más difícil pronosticar
un triunfo seguro para cualquiera de los dos.
Lo que muy probablemente sí le dé peso a la elección de uno
u otro candidato son los 825 electores que le dieron su voto
a Patrick Blanchette, quien llegó segundo en las primarias y
quien no ha manifestado su apoyo a favor de ninguno de los
dos candidatos.
Una vez más los latinos van divididos a las urnas. Una vez
más los hispanos con derecho al voto, aun representando un
62 %, cedieron su poder de decisión a una minoría quedándose
en sus casas a la hora de votar el pasado 17 de septiembre.
Pero aún con todos los endosos, amarres, acuerdos y
estrategias, la elección de Santiago o Lantigua dependerá
mayormente de un cambio radical de actitud del elector
latinoamericano. De no salir a votar los latinos, muy
probablemente una minoría blanca decidirá por ellos. |