Miscelaneas
Diario de un maestro
Me alegro por ustedes...
- por César Sánchez Beras
Me alegro por us-tedes,
ciudadanos orgullosos del primer país del mundo. Me duele
por ustedes, que no tienen certeza donde nació su mundo.
Me alegro por ustedes, que hablan perfectamente el idioma de
Milton y conocen los tropos de Frost, William y Eliot. Me
duele por ustedes, que perdieron por siempre la imagen de
Granada en las voces de Lorca, los caminos de otoño en la fe
de Neruda.
Me alegro por ustedes y su nueva maestra, la teacher que les
enseña los secretos del cálculo. Me duele por ustedes que no
saben que el cero lo inventaron los mayas.
Me alegro por ustedes, que mientras les ayudan a equilibrar
la química, degustan un nuevo gum que les vende la Adams. Me
duele por ustedes que nunca escucharán de una corteza
antigua de los campos aztecas.
Me alegro por ustedes, los que sin el acento foráneo de los
viejos, reclaman una pizza o un sándwich sin el dressing. Me
duele por ustedes los hijos de la milpa que hoy odian el
maíz.
Me alegro por ustedes, que sus padres les han dado los que
ellos carecieron: Un Jaguar azul claro, un Rolex diamantino.
Me duele por sus padres que ya no podrán darles lo que
siempre han tenido.
Me alegro por ustedes, los que se conmovieron con la
aventura humana de Ana Frank, Rosa Park y Helen Keller. Me
duele por ustedes, que ya no les importa Minerva Mirabal.
Me alegro por ustedes, dueños del entertainment, que saben
cuánto dura el hit de Michael Jackson. Me duele por ustedes
que ignoran en qué tiempo un Bolívar enfermo atravesó los
Andes.
Me alegro por ustedes, criaturas cibernéticas, humanoides
inmunes al dolor y a los tiempos. Y me duele por mí que
desconozco el mundo que tengo en la mirada. |