Regional:
Massachusetts
Carta de sacerdotes decidió
deposición
de cardenal Law
- por Christopher Helms
BOSTON, Mass. — Al final, una
sola carta hizo lo que 11 meses de primeras planas no
pudieron: conmover el Papa a que acepte la renuncia del
cardenal Bernard Law.
La semana pasada 58 clérigos de Boston firmaron una carta
pública exhortando al cardenal a renunciar. Según el teólogo
prominente Stephen Pope, jefe del Departamento de Teología
de Boston College, esta carta fue la gota que rebozó el vaso
para convencer a la jerarquía del Vaticano.
“Creo que el impacto mayor fue la carta de los párrocos de
Boston, cuando pidieron al Cardenal que renunciara”, dijo
Pope. “Los sacerdotes suelen ser muy obedientes y dóciles,
pero en este caso levantaron sus voces”.
Law había ofrecido su renuncia al Papa en abril en vano
intento, éste se la negó. Pero el Papa sí la aceptó el
viernes 13 del presente mes. Juan Pablo nombró
provisionalmente al obispo Richard Lennon de Boston para
llevar a cabo las tareas que cumplía Law mientras se busca
nuevo cardenal.
La renuncia de Law es el fin del capítulo más sombrío de la
historia de la Iglesia Católica en los EE.UU. que empezó
hace 11 meses cuando el periódico Boston Globe publicó
evidencias de casos de abuso sexual cometidos a niños por
parte de algunos sacerdotes de la arquidiócesis de Boston.
Documentos internos de la Iglesia mostraron pruebas de que
Law y otros líderes habían traslado párrocos acusados de
delitos sexuales contra menores a otras parroquias en lugar
de tomar medidas correctivas con ellos.
Law se disculpó en un mensaje al público el día de su
renuncia: “Digo a todos quienes han sufrido a causa de mis
equivocaciones y defectos, que pido perdón y les ruego que
me perdonen”.
Law empezó como arzobispo de Boston en 1984. El Papa lo
ordenó Cardenal en 1985. Antes de estallar la crisis, sus
logros más destacados incluyeron esfuerzos para ayudar a los
inmigrantes y fortalecer relaciones entre católicos y gente
de otras religiones, especialmente la judía.
Durante el año pasado hubo mucha presión por parte de
algunos católicos y la prensa estadounidense para que el
cardenal renunciara. Las heridas causadas a la Iglesia de
Boston por esta crisis, incluyen menos donaciones y limosnas
los domingos, un colapso en la fe de muchos feligreses y
hasta la amenaza de una bancarrota para pagar daños a las
víctimas de los abusos.
Pero el Vaticano mantuvo su apoyo a Law hasta la semana
pasada y la carta de los 58 sacerdotes. El teólogo Pope dijo
que jamás se había dado una rebelión de esta naturaleza en
la historia de la Iglesia.
“No sé de ningún caso como éste que se ha vivido en la
Arquidiócesis de Boston”, indicó Pope. “De verdad, fue un
motín”, concluyó |