Regional:
Massachusetts
North Shore
North Shore y la crisis
- por Roberto Rodríguez
NORTH SHORE, Mass. — El otrora
próspero Massachusetts ha comenzado a dar las primeras
señales de que es un estado “económicamente sitiado” que
enfrenta un déficit de 3 mil millones de dólares que
obligará a tomar esta semana una serie de medidas que para
algunas ciudades resultarán devastadoras.
Aunque las autoridades estatales, encabezadas por el
gobernador Mitt Romney barajan diferentes opciones que hagan
menos dolorosos los recortes que demanda la situación, se da
como un hecho que entre ellas se contempla seriamente un
aumento de impuestos en algunas áreas.
Aunque inicialmente el gobernador había descartado la
posibilidad de aumentar impuestos, esas palabras han sido
recogidas y se está considerando una sugerencia hecha por el
alcalde de Boston, Thomas Menino y que ha sido vista con
simpatía por algunos ejecutivos municipales y con desgano
por otros.
Entre los aumentos impositivos que se barajan para tratar de
sortear en algo la crisis que se le viene encima a las
ciudades del estado, se ha planteado gravar los
estacionamientos de vehículos, la venta de automóviles
nuevos, la comida de los restaurantes y las entradas a los
cines.
Para algunas ciudades de la costa norte esos impuestos
podrían contribuir a aliviar el golpe financiero que
significará el recorte de un 10% de la ayuda estatal que
reciben, pero igualmente hay otras que muy poco o ningún
beneficio podrán sacar de esas medidas impositivas.
Ciudades como Salem y Lynn podrían servirles de mucho la
imposición de nuevos impuestos a esas actividades, sobre
todo la primera por tener en el turismo una de sus
principales fuentes financieras.
Sin embargo, igualmente se cita caso de ciudades como
Hamilton, la cual no tiene un restaurante, un cine ni un
estacionamiento de vehículos.
Profesores despedidos en Salem
En el caso de Salem, recientemente el alcalde Stanley
Usovicz adelantó que su administración tiene que tomar
medidas de recortes en diversos programas y servicios que
ofrece la ciudad.
Aunque no fue oficializado por el ejecutivo municipal, se
sabe que a final de este mes de febrero las autoridades
educativas anunciarán el despido de 10 profesores.
Esa información, conocida en los corrillos educativos,
mantiene apesadumbrados a muchos profesores que temen que la
medida a quienes más perjudicaría será a educadores de los
grupos minoritarios, particularmente a los hispanos.
Ello terminaría reflejándose en un notorio deterioro del
sistema educativo de la ciudad, donde todavía existe la
educación bilingüe y el programa de dos vías, conocido en
inglés como “Two Way”, comentó un educador.
Por su parte, Stanley Usovicz, dijo que está consciente de
que las medidas que se puedan tomar para conjurar la crisis
económica que se avecina no serán las más populares, pero
destacó que no hay otra cosa qué hacer.
De una cosa sí dio seguridad, y es de que en la aplicación
de las medidas de recortes de programas y servicios no habrá
departamentos privilegiados. “Las medidas se aplicarán donde
sea necesario”, dijo el ejecutivo municipal.
Alcalde de Lynn amenaza
La misma situación se aplica para la ciudad de Lynn, donde
incluso el alcalde Chip Clancy ha amenazado con retener los
impuestos estatales de los empleados de la ciudad.
Dijo que si los recortes estatales llegaran a afectar las
finanzas de la ciudad más allá de las posibilidades de
sobrevivir, una de las medidas que aplicaría es retener los
impuestos estatales de los funcionarios públicos. |